5 pasos para conformar rápidamente equipos exitosos

Conformar un equipo sólido y que pueda proyectar el éxito que busca una empresa u organización es una tarea difícil. Si, además, hubiese que lograrlo en poco tiempo, será necesario redoblar el esfuerzo en seguir ciertos pasos para acotar las brechas de desvíos.

Esta breve guía puede orientarte si necesitas configurar un equipo nuevo contando con poco tiempo para que empiece a funcionar con cierta autonomía:

 

1. Detecta el líder más apropiado

En muchos casos se piensa en un jefe que tenga claridad, firmeza y determinación. Sin embargo, poner un jefe a cargo -por más experiencia que tenga- no será garantía de éxito. Los equipos de hoy necesitan líderes que inspiren, motiven y acompañen a cada miembro del equipo en forma individual, y a todos en su conjunto. Partiendo de la necesidad de contar con un profesional entrenado en el aspecto principal a desarrollar desde este equipo, es fundamental tener en consideración sus habilidades de management, productividad, comunicación, empatía y proactividad. El carisma, por ejemplo, es una herramienta sumamente efectiva, aunque no la única que se requiere para llevar adelante el liderazgo de un equipo.

Ideas: Plantea el desafío y abre un concurso interno de postulantes, releva sus aptitudes y actitudes, revisa el historial de las personas (lo mismo si incorporas a alguien nuevo), mantén conversaciones con otros miembros con los que esta persona ya ha trabajado, para formarte mejor una idea sobre su estilo al vincularse, establece un plazo de un mínimo de seis meses y algunos objetivos concretos para evaluar el resultado.

 

2. Analiza los integrantes

Aquí es esencial revisar la plantilla actual de la empresa y detectar los intereses, potencial, pasión y dedicación profesional de quienes más se acerquen al perfil que se busca para esa posición en particular. A veces se suele pedir al posible líder que escoja a los miembros, esto tiene sus pro y contras, ya que, si no lo hace de una manera apropiada, podrá rodearse de amigos, e incluso de ineptos para que no le hagan sombra.

Ideas: Detecta el talento humano que enriquezca el debate y que ayude a ir hacia adelante, busca personas con inteligencia emocional muy desarrollada, que toleren la frustración y la decepción, y que puedan asumir desafíos sabiendo cómo compartirlos con sus compañeros de equipo.

 

3. Establece la estructura de los roles y dinámica de interacción

Una vez definido el rol del líder, es imperioso formalizar esta estructura en el organigrama de la compañía, comunicarlo internamente, dotar a esta persona de los recursos y herramientas apropiadas para llevar adelante su tarea.

Ideas: Es posible que durante los tres primeros meses el equipo necesite tiempo para conocerse trabajando, sobre todo si recién se conocen. Genera espacios de interacción coloquial por fuera de lo que es el proyecto en sí, establece un programa de mentoreo interno con un profesional Senior que oriente al líder, y luego a éste junto a su equipo, detecta brechas de mejora permanentemente y el modelo de comunicación interna y reporting que llevarán adelante.

 

4. Define el foco del equipo

Un problema frecuente es que las empresas conforman equipos para hacer tareas, lo que, en sí, no tiene nada de malo. Sin embargo, se obvia un tema fundamental: el propósito del equipo.

Ideas: Determina de antemano el rumbo que han de seguir, más allá de los objetivos tangibles a alcanzar. Necesitas asegurarte que el propósito esté claro y sea real y verdadero para cada miembro del equipo, impulsa la innovación, haz que interactúen con otras áreas para que nutran su experiencia, reorienta y reencuadra el accionar tantas veces como sea necesario.

 

5. Busca las sincronías en las relaciones espontáneas

Armar un equipo tiene muchas similitudes con la vida personal cuando hacemos grupos de amigos. Cada uno trae sus intereses, carácter y particularidades. En el trabajo, el rol del líder es aunar estas diferencias en pos de un alineamiento hacia el objetivo mayor. Por eso será fundamental que observes los aspectos de sincronías que se den espontáneamente entre los miembros, y que puedas ayudar a conectar cuando haya dificultades o diferencias.

Ideas: Cuida el clima interno del equipo, y mantente atento a los roces y problemas que se pueden presentar. Convoca a encuentros cortos de feedback permanentemente. Asegúrate de que la convivencia tenga un equilibrio entre fomentar vínculos sanos, colaborativos y optimistas, y que permitan cumplir los objetivos. Trabaja junto al líder para aconsejar y acompañar en momentos desafiantes, y evalúa mensualmente el desempeño individual y completo para tener una radiografía paso a paso mientras se va consolidando el equipo.

 

Fuente: Entrepreneur

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