12 palabras poderosas que debes decir en tu próxima entrevista para que te contraten

Tal vez creas que una entrevista de trabajo no debería reducirse a las palabras que usas. Sin embargo, decir una palabra poderosa puede ser clave durante el proceso de contratación. Como lo explica la coach de carrera Hallie Crawford: “En una entrevista de trabajo, los gerentes de contratación están atentos a ciertas palabras y frases que transmiten el conocimiento del puesto, la autoconfianza del candidato y si sería una buena opción para la compañía”.

Entonces, ¿cuáles son esas palabras que siempre debes usar al ser entrevistado? Nuestros expertos dicen que son 12.

Palabra poderosa #1: Nosotros

“Nosotros” y sus derivados no son palabras de moda en sí, pero es imperativo decirla una vez, si no es que una docena de vece, durante una entrevista. ¿Por qué? “Usar la palabra ‘nosotros’ muestra que ya te estás pensando como parte del equipo y que sabes explicar cómo colectivamente obtendrás más ventas y más clientes”, explica Jill Jacinto, experta en la carrera para millennials.

Palabra poderosa #2: Flexible

Crawford dice que aparentar ser flexible, ya sea con tu tiempo o con tus responsabilidades, le mostrará al entrevistador que sería fácil trabajar contigo. “Por supuesto, no querrá mentir si hay algunos temas sobre los que no negociarías (como tiempo con tus hijos)”, aconseja Crawford, “, pero al resaltar tu flexibilidad le muestra al entrevistador que sería un buen miembro para el equipo”.

Palabra poderosa #3: Líder

Puedes y debes ser un líder, incluso si no estás solicitando una posición de jefe. “Todos los entrevistadores quieren saber cuándo un candidato se hizo cargo de un proyecto o dirigió un equipo”, dice Jacinto. “No importa para qué trabajo estés aplicando, esta habilidad debe expresarse”. ¿Cómo hacerlo sin que parezca que estás presumiendo? Di algo así como “He disfrutado liderando un equipo de…” o “He sido un líder de muchas maneras. Por ejemplo…”.

Palabra poderosa #4: Plan

Te convertirás en un candidato mucho más atractivo si puedes decir que tienes un plan básico preparado para el puesto. “Después de investigar la compañía y la plaza que ofrecen, prepara un plan básico de 30, 60 y 90 días para que te contraten”, dice Crawford y sugiere que agregues pasos prácticos que podría tomar en esos plazos. “Esto le mostrará al empleador de qué estás hecho y cómo operarías”.

Palabra poderosa #5: Iniciativa

Según Jacinto, “todos los gerentes de contratación están buscando un emprendedor, sin importar lo que diga la descripción del trabajo”. ¿Por qué? “Esta es la habilidad más poderosa que cualquier empleador puede aportar a una empresa”. Entonces, explica cómo tomaste la iniciativa en ciertos proyectos.

Palabra poderosa #6: Oportunidad

“Si realmente deseas el puesto, infórmaselo al gerente de contratación”, dice a Crawford. Por supuesto, puedes demostrar tu entusiasmo con la apertura laboral a través de gestos, lenguaje corporal y expresiones faciales, pero al final de la entrevista, deberías decir cómo te sientes. “Espera hasta el final, una vez que tengas todos los detalles sobre el trabajo y estés realmente seguro de que desea el puesto”, dice Crawford. Y entonces “elabora en los detalles sobre por qué quieres el trabajo”.

Palabra poderosa #7: Resultados  

Es bueno decir que eres un vendedor exitoso. No obstante, debes poder demostrar Tus habilidades de superestrella con números u otros resultados medibles. “El reclutador quiere escuchar lo que has logrado y los números ciertamente ayudan a contar esa historia”, dice Jacinto. Y no es suficiente decir que has logrado mucho. “Describe tus responsabilidades, pero siempre incluye cómo mediste los resultados y cuáles fueron”, dice la experta.

Palabra poderosa #8: Éxito

Por supuesto, deberías hablar de tus propios éxitos. Sin embargo, también debes preguntar qué tipo de empleado disfrutará de éxito en la función que está solicitando, dice Crawford. “Preparar algunas preguntas bien pensadas para el entrevistador muestra que también quieres asegurarte de que el puesto sea el adecuado para ti y que estás interesado en la compañía y en el proceso de contratación”.

Palabra poderosa #9: Misión

La mayoría de las empresas tienen una declaración de misión. Entonces, lee la de la compañía antes de tu entrevista y presta atención a lo que veas, instruye Jacinto. Puede hacer una mención de la misión directamente, lo que demuestra que has investigado, o extraer palabras clave de la descripción para decirlas durante la entrevista. Jacinto explica que “las empresas pasan horas diseñando estas misiones y se remiten con frecuencia a ellas”.

Palabra poderosa #10: Me gusta

Quieres este puesto y trabajar para esta empresa porque te gusta. Entonces no tengas miedo de admitir que estás enamorado, alienta a Crawford. Por ejemplo, podría decir que “realmente te gusta XYZ” sobre la compañía. Y si necesitas algo de inspiración, “lee sobre la compañía en los medios”, aconseja Crawford. “Conoce sus valores, su misión y cualquier gran noticia reciente, para que sepas no solo sobre el puesto, sino también sobre la firma. Menciona estos elementos durante la entrevista para demostrar que estás bien informado”.

Palabra poderosa #11: Historias

A todos les gusta una buena historia, incluido a tu posible empleador. Así que sorpréndele diciendo: “Permíteme resaltar esta fortaleza con una historia”, aconseja Crawford. “Asegúrate de poder explicar tus puntos fuertes con claridad y ten varias historias con un buen resultado que ilustren tu punto fuerte. Prepara anécdotas sobre los desafíos que has enfrentado y superado, los problemas que has resuelto y los clientes que has satisfecho con tu trabajo “. Pero recuerda que deben ser historias cortas.

Palabra poderosa #12: Gracias

¿Cuál es LA palabra esencial que tienes que decir en cualquier entrevista? Gracias. “Siempre debes dejar la entrevista con una nota positiva”, explica Crawford, “y mostrar tu agradecimiento es una excelente manera de hacerlo”. Entonces, agradece e “intenta remarcar un par de cosas que apreciaste del reclutador durante la entrevista.”

 

Fuente: Entrepreneur

13 señales de un empleado desmotivado

Quejarse, chismear y mentir son sólo algunas de las peores características de los empleados desacoplados. Todos han trabajado con alguien así. Son fáciles de reconocer, ya que una vez que platicas con ellos por algunos minutos, te das cuenta de que no les importa si la empresa fracasa o llega al éxito. En lugar de ayudar a que crezca el negocio, lo hunden cada vez más.

Te compartimos 13 rasgos de la personalidad de un empleado desacoplado o desmotivado. Tómalas en cuenta para que sepas lo que debes evitar.

1. Se queja. Los malos empleados siempre se están quejando de algo y nada es suficientemente bueno.

2. Da excusas. Los malos empleados nunca asumen la responsabilidad por sus acciones y siempre ponen pretextos.

3. Falta de entusiasmo. Cuando surge una nueva tarea o proyecto, este trabajador no se emociona en lo más mínimo.

4. No ayuda a los demás. Siempre están diciendo “no es mi trabajo” y no están dispuestos a ir más allá.

5. Chismea. Esto destruye la moral y la dinámica de equipo, además de que crea grupitos en la empresa.

6. Miente. Un empleado que hace esto o que inventa historias es peligroso para el grupo.

7. Piensa que lo sabe todo. Un mal trabajador actúa como si supiera todo y cree que es muy bueno para lo que sea que tengas que decir.

8. Es independiente. A los malos empleados les gusta más trabajar solos. Necesitas colaboración para funcionar como equipo.

9. Irresponsable. Regularmente no cumplen con las fechas de entrega, llegan tarde y rompen sus promesas.

10. No tiene iniciativa. Los buenos empleados toman la iniciativa, uno malo se queda parado esperando a que le digan lo que debe hacer después.

11. No pregunta nada. No está dispuesto a preguntar o a aprender cosas nuevas.

12. Es distraído. Los buenos empleados saben enfocarse, los malos se distraen fácilmente.

13. Sin crecimiento. No invierten en ellos mismos para ser mejores personas y avanzar en la empresa.

 

 

Fuente: Entrepreneur

Cómo liderar reuniones y discusiones en equipo de forma efectiva

Las reuniones ocupan una gran parte del tiempo de nuestra jornada laboral, hasta el punto en que muchos empleados llegan a percibirlas como aburridas, innecesarias o como una pérdida de tiempo. Según los datos recogidos en un estudio de Workmeter, en España el año pasado se dedicaron una media de 20 minutos al día a reuniones, de las cuales un 61% fueron programadas y un 39% improvisadas. Esto nos lleva a pensar que más allá de ser un hábito en la planificación del trabajo, las reuniones son también una forma recurrente de abordar asuntos cotidianos que – quizá – podrían resolverse de otra forma sin que nuestras horas productivas de trabajo se vean afectadas. A priori, los síntomas del sobreuso de reuniones son fáciles de detectar: distracciones, faltas de asistencia, estrés laboral, descontento e incluso somnolencia. Si ves que la moral y la productividad de tu equipo se ven alteradas como consecuencia de las reuniones, en este artículo te invitamos a reflexionar sobre su necesidad y te proponemos algunas soluciones para que puedas liderarlas de forma efectiva.

Planteamiento de la reunión (antes)

  1. Pregúntate si es realmente imprescindible: como se ha dicho, a menudo tendemos a celebrar reuniones para muchas cosas que podrían tratarse de manera más rápida, por ejemplo, vía teléfono o mail. Parece que hemos adoptado el hábito de sentarnos a hablar y discutir incluso de temas que no tienen nada que ver con el trabajo. Cada vez que surge un problema, surge una reunión. Si se hace esto por sistema corremos el riesgo de volver ineficaces e improductivas las reuniones.
  2. Define los objetivos y temas a tratar: otro problema frecuente de las reuniones improvisadas o poco planificadas es que se empieza hablando de un tema y al final se acaba debatiendo de otro completamente distinto y que no estaba previsto. Para evitar este tipo de desvíos hay que clarificar mucho los objetivos y motivos que nos llevan a celebrar la reunión. A modo orientativo, puedes hacerte las siguientes preguntas: “¿Qué quiero lograr? ¿Tengo algún cambio o novedad importante que comunicar? ¿Estoy buscando la opinión de los demás sobre la resolución de un problema?”. Hecho esto, puedes redactar un acta con los temas específicos a tratar que te sirva como pauta para evitar divagaciones innecesarias.
  3. Selecciona bien a quién invitas: es muy importante que te detengas a pensar en quién debe asistir a la reunión. Puede que los objetivos que planteaste sean grupales (del equipo en su conjunto) o individuales (para mejorar el rendimiento de ciertas personas o focalizar en alguna de las tareas). Para que una reunión tenga sentido, todos los asistentes deben participar en algún momento, y es algo que todo líder debe prever. Invita solo a aquellas personas involucradas en el tema a tratar. Cuando alguien percibe que lo que se discute no es relevante para él, o bien carece de los conocimientos suficientes para aportar valor en su intervención, lo más probable es que se distraiga o lo considere una pérdida de tiempo.
  4. Planifica el tiempo: para que una reunión sea efectiva no debería durar más de una hora y media. A partir de ese momento, la concentración de los asistentes empieza a decrecer. Igual de importante que planificar la duración del encuentro es determinar el mejor momento para celebrarlo. Evita programarlo al final del día, cuando el cansancio es mayor y la jornada laboral puede verse alargada. Fija un horario de inicio y final de la reunión e intenta que se respete, la puntualidad es vital. También puedes prever pausas si crees que son necesarias.
  5. Prepara el espacio: busca un lugar cómodo y seguro para la reunión. El entorno es un factor importante para asegurar la concentración de los asistentes. Encárgate de reservar un despacho o sala adecuada con la infraestructura necesaria para el desarrollo del encuentro.
  6. Comunícalo: si ya has decidido que vas a realizar la reunión y lo has planificado como es debido, no te olvides de comunicarlo a su debido tiempo para que no coja a nadie desprevenido. Puedes hacerlo por mail, aunque es preferible que te pongas en contacto personalmente con cada miembro para informar de los detalles de la reunión. Asegúrate de la disponibilidad del personal, entrégales el acta con los temas a tratar y anímales a prepararse algo de material para participar en mejores condiciones.

Transcurso de la reunión (durante)

    1. Dirige la reunión: si tú eres el convocante, tú eres el responsable. Tu rol como moderador implica que deberás estar pendiente de varios factores para equilibrar el debate:
      • Control del tiempo: abre la sesión anunciando los objetivos y los temas a tratar. Distribuye el tiempo de manera equitativa para que tengan cabida todas las intervenciones de los participantes, y cierra la reunión una vez transcurridos los minutos previstos, dejando un breve espacio para preguntas y conclusiones finales.
      • Control de participación: intenta que todo el mundo se sienta a gusto en tanto que se cuenta con su opinión. Si ves que alguien muestra timidez o interviene menos, anímalo a hacerlo, y de igual manera intervén si ves que alguien acapara gran parte del debate. En las exposiciones, pide concreción cuando sea necesario e intenta evitar que se vuelvan a abrir puntos ya zanjados.
      • Control ambiental: dirigir una reunión también conlleva velar para que la atención se centre en el debate y no haya interrupciones o distracciones del entorno. Si permites el uso de tecnología como tablets o dispositivos móviles, deja muy claro antes que deben usarse solo para aquello que concierne a la reunión. De lo contrario, es mejor que desaconsejes su uso. Del mismo modo debes intentar que los ruidos exteriores no puedan interferir en la concentración.
    2. Toma notas: ten siempre a mano papel y bolígrafo para anotar impresiones, ideas, y en definitiva, sacarle más partido a la reunión. Es una forma de no perder la concentración y aportar rigor analítico, por lo que deberías animar al resto de participantes a hacer lo mismo.
    3. Cuida el lenguaje (verbal y corporal): como líder, tus intervenciones deben tener un mensaje claro y nítido. Pero más allá del contenido, también es importante que lo expreses de manera que suscites el interés de tus interlocutores. De esta manera, harás que la reunión resulte menos monótona y aburrida. Aquí tienes algunos consejos al respecto:
      • Modula el tono de voz: para evitar un tono monocorde, juega con el volumen (subiéndolo y bajándolo) y con los silencios (las pausas también son importantes para centrar la atención). Recurre a las preguntas para animar a los demás a interactuar.
      • Trabaja la expresividad: la cara y los gestos también pueden contribuir a darle más ritmo a la reunión. Úsalos bien.
      • Articula correctamente: esto significa no hablar muy lento, aunque tampoco demasiado rápido. Si consigues cierta soltura y ritmo en el habla, generarás mimetismo y conseguirás que los demás adapten su ritmo de hablar al tuyo.
      • Usa el sentido del humor: siempre funciona. Pequeñas dosis de humor en medio de los mensajes contribuyen a mantener la atención o incluso a recuperarla si alguien ha desconectado en algún momento.
    4. Administra los soportes y el material adecuado: una pizarra siempre funciona. Un PowerPoint, no. Si el material de soporte no es de calidad puede confundir o despistar a los asistentes. Asegúrate de no abusar de los soportes en tus exposiciones: las proyecciones deben ser una guía (o guión), pero nunca te debes centrar únicamente en ellos (no te limites a leer lo que ya está escrito, hazte escuchar). Por otra parte, ten cuidado con el exceso de documentos. Si entregas material, que sea breve y resumido. Las reuniones deben ser lo suficientemente aclaratorias para que los participantes no tengan que llevarse deberes a casa.
    5. Redacta las conclusiones: si tomas apuntes, no te olvides de las conclusiones. Cuando veas que el tiempo se agota, encárgate de dejar por escrito todo aquello que se desprende de la reunión: las decisiones salientes, la hoja de ruta, los problemas y puntos de mejora, etc. También puedes delegar la redacción de las conclusiones a algún participante para que estés libre durante el turno de preguntas.

 

Fuente: factorialhrs.es

¿QUÉ ES Y PARA QUE SIRVE EL COACHING LABORAL?

Existen múltiples técnicas para poder llevar a cabo el desarrollo y eficiencia de una compañía a su máxima expresión. Es habitual que en compañías grandes existan tanto empleados que den el 100% de su rendimiento como otros que no dan todo de sí por diversos motivos y factores, pero ¿Qué podemos hacer al respecto? La mejor estrategia para motivar a un empleado que no se encuentra cómodo con su puesto de trabajo es por medio del coaching laboral.

 

Cabe destacar que existen muchas formas de motivar a un empleado, ya sea formando equipos de alto desempeño, fomentando las clases de liderazgo e incluso con cosas tan sencillas como talleres de manejo del estrés y de la introspección. Sin embargo, la técnica más completa y la que se encuentra en auge en estos momentos es el coaching y no es para menos. A continuación, te hablaremos más acerca de esta técnica.

 

Coaching laboral, ¿En qué consiste?

Si nos tomamos la libertad de buscar en diversas fuentes la definición de coaching nos daríamos cuenta que son múltiples. Sin embargo, todas llegan a la misma misión: ofrecer a las personas las herramientas para que puedan desarrollarse de la mejor forma posible. Pero, una pregunta válida es, ¿Desarrollarse en qué ámbito? O, ¿Qué herramientas podemos ofrecerles? Estas son algunas dudas que responderemos más adelante.

 

Si el coaching general se encarga de ayudar a las personas a desarrollarse de la mejor forma posible en su ambiente, cuando nos referimos al coaching laboral, hacemos referencia específicamente a su ambiente de trabajo, teniendo en cuenta que no todas las personas se sienten cómodas en su ambiente de trabajo y siempre hace falta un mentor que los ayude a explorar todas sus destrezas en el área y motivarlos no solo para que mejoren su rendimiento laboral, sino también para que se sientan mejor como personas.

 

¿Qué tenemos que tener en cuenta para llevar a cabo el coaching laboral?

Existen múltiples factores que tenemos que tener en cuenta a la hora de llevar a cabo la técnica del coaching laboral, como son los siguientes:

  • No todos los empleados se sienten cómodos con su puesto de trabajo. Esto puede suceder porque se sienten incómodos con el ambiente en dónde lo desarrollan, el horario de trabajo, la remuneración y otros factores que pueden ser diversos.
  • Un empleado actúa de la mejor manera con las herramientas que posee y las posibilidades que tiene, recuerda que por más motivado o desmotivado que se encuentre, siempre dará lo mejor que tiene para ofrecer.
  • No somos poseedores de la verdad, aunque tengamos una concepción muy clara acerca de los hechos, tenemos que reconocer que la verdad es el compendio de diversos puntos de vista, por lo que es necesario conocer el punto de vista de la persona a la que se desea ayudar.
  • No siempre el desempeño del empleado tiene que ver con las condiciones que le ofrece la compañía. Su desempeño se puede ver afectado por agentes externos como su familia, su situación emocional o su situación de salud.

 

Empezando a emplear el coaching laboral

Como mencionamos anteriormente, el coaching laboral se puede emplear para cualquier cuestión que tenga que ver con fuentes laborales, puestos de trabajo e incluso el desempeño del liderazgo dentro de una compañía. Sin embargo, independientemente de para qué se esté utilizando la técnica del coaching laboral, está suele tener un enfoque general que va dirigido hacia: lo que deseo, lo que tengo, las posibilidades que tengo para cambiar mi escenario y cómo me veo dentro de unos años.

 

Tomando la premisa anterior, lo primero que debemos hacer para mejorar el desempeño de cualquier empleado es preguntarle qué es lo que le está incomodando en la labor que él mismo debe realizar. Una vez respondida esta duda (que vale la pena destacar que no todos tienen claro cuál es la fuente de su falta de desempeño) podemos empezar a emplear preguntas y charlas en las que él mismo haga una introspección para cambiar su realidad.

 

A continuación, ahondaremos más con las preguntas con un ejemplo concreto:

 

Daniel es un empleado del sector salud, específicamente se desempeña en la parte médica como un médico residente, es decir, hace guardias de 24 horas frecuentemente para poder atender a sus pacientes que se encuentran en estado de emergencia y para poder mantener a su familia. Sin embargo, últimamente el rendimiento de Daniel ha disminuido notablemente. Se queda dormido durante las guardias laborales, su jefe lo trata mal y ya no se siente a gusto con su trabajo. ¿Qué podría suceder en este caso?

 

Pues, el caso de Daniel es un caso muy común en el sector sanitario. Lo primero que debemos encontrar es la fuente principal del problema, que en este caso es que Daniel no está rindiendo en su trabajo. ¿Por qué no está rindiendo? Lo más seguro es que no esté dando su óptimo rendimiento porque se encuentra agotado de realizar guardias de 24 horas frecuentemente.

 

Si este es el caso, las preguntas que deberíamos hacerle a Daniel son las siguientes:

  • ¿Te sientes cómodo con la cantidad de guardias que llevas a cabo semanalmente?
  • ¿Cuántas guardias desearías hacer mensualmente?
  • ¿Cuánto dinero es necesario para mantener a tu familia?
  • ¿Qué puedes hacer para mejorar tu estilo de vida y seguir percibiendo el dinero necesario para mantener a tu familia?
  • ¿Cuáles son los aspectos que deseas de un puesto de trabajo?
  • ¿Cuáles son tus futuras aspiraciones?

Estas son solo unas cuantas preguntas que debemos hacerle a Daniel y que lo harán recapacitar, ya que lo importante es que él se sienta cómodo con su ambiente de trabajo y con él mismo. Una vez que logramos que mejore en su desempeño laboral, ya sea porque logra una mayor remuneración en las guardias o porque decide tomar menos trabajo, entonces veremos que su relación con su jefe va a mejorar y su felicidad y comodidad respecto a su puesto laboral va a aumentar.

 

Recuerda que el mayor capital que tiene una compañía es su capital humano. No importa el dinero que se tenga, la cantidad de bienes inmuebles que pueda tener o si tiene patentes propias. Lo que le da vida a cualquier empresa son las personas que trabajan en ella, por lo que hay que mantenerlas motivadas para lograr mejores resultados.

 

Fuente: Factorialhrs.es

13 maneras de combatir el síndrome del “burnout”

El desgaste profesional (mejor conocido como síndrome del burnout) puede afectar a cualquiera. En 2013 estaba en un momento en mi vida donde el estrés laboral se sumó a problemas de salud, lo que hizo que mi existencia se volviera un cansancio constante. Sin embargo, logré superarlo. Me di un respiro y un día, mientras caminaba para despejarme, decidí hacer cambios importantes en mi vida.

Ya sea que dirijas un negocio, tengas un trabajo empresarial estresante o simplemente, te esté costando cumplir con las demandas de los amigos, familiares y la vida laboral, estás expuesto a padecer burnout.

Te dejo 13 métodos poco convencionales que me ayudaron a superar el desgaste.

1. Ve caricaturas 
Ya sé que parece tonto porque precisamente el problema es que ya no tenemos 10 años, pero créeme, ver caricaturas fue una parte importante en mi camino para superar el cansancio y el hartazgo. Cuando prendía la televisión, me permitía regresar a la niñez y olvidarme del estrés para tener una mejor perspectiva de la vida. Tal vez las caricaturas no son lo tuyo, pero la esencia del consejo es que busques algo que de niño te emocionaba. Verás cuánto te ayuda.

2. Pregúntate cómo 
Otra manera maravillosa de superar el burnout es dejar de decir “No puedo” y empezar a preguntar “¿Cómo?”. No digas “No puedo manejar esto”, mejor di “¿Cómo puedo manejar esto?”. Este pequeño cambio te pone en un mucho mejor lugar mental para desarrollar la creatividad, resolver problemas y a seguir adelante, sin importar que tan estancado te sientas.

3. Usa hábitos
Los hábitos son una gran herramienta para combatir el hartazgo porque te ayudan a reducir el proceso consciente de tomar decisiones. Cosas como comer sanamente y hacer ejercicio suelen ser las primeras que desaparecen cuando te sientes muy estresado, a menos que sean hábitos tan incrustados en tu vida diaria que ya los hagas sin pensar.

4. Divide tus metas grandes en pequeños objetivos
A veces, el burnout surge cuando la meta a la que queremos llegar es demasiado grande. En lugar de dejar que esto te estrese, tómate el tiempo para fragmentar tus grandes planes en objetivos más manejables. De esta manera, verás que es mucho más fácil empezar a trabajar porque el tamaño de tus pendientes es menos atemorizante.

Tip extra: celebra estas pequeñas victorias cuando las termines. Date un pequeño premio, como una visita al cine o una cerveza con los amigos, y verás que acabarás tu gran meta antes de lo que creías.

5. Modifica tu ambiente de trabajo
No sé tú, pero para mí es imposible sentarme a trabajar en mi escritorio cuando me llega el síndrome de desgaste laboral. En lugar de perder el tiempo esperando a que te llegue la inspiración en un lugar que claramente no te está ayudando, sal y busca algo nuevo.

Si puedes, trata de trabajar desde otra parte. Si el clima lo permite, labora al aire libre o en una cafetería. A veces, el simple cambio de escenario puede ser refrescante y suficiente para combatir el cansancio.

6. Redefine el éxito
Muchas ideas para combatir el burnout buscan ayudarte a lograr a hacer más y más cosas, pero también puedes tratar otra perspectiva. ¿Qué tal si redefines el éxito? ¿Qué tal si empiezas a ver el proceso de completar el trabajo como algo tan disfrutable como llegar a la meta?

Tal vez te des cuenta de que ya tienes lo que quieres y que es momento de bajar un poco el ritmo de trabajo para disfrutar los frutos de tu esfuerzo, sin el desgaste que conlleva.

7. Solo haz tres cosas 
Una de las mayores causas del hartazgo laboral es tener una lista de pendientes que esté permanentemente llena. Para combatir esto, primero debes forzarte a planear hacer solo tres cosas importantes cada día de trabajo. Puedes hacer más sí así lo deseas, pero tampoco se trata de presionarte. Esto te ayuda a priorizar mejor tus pendientes y te empuja a decir “no” cuando sea necesario. También te ayudará a no sentirte tan presionado, asumiendo que los puntos en tu lista de pendientes no sean cosas como “escribir un libro” o “abrir una nueva empresa”.

8. Busca una opinión externa
Muchas veces estamos tan adentro de nuestros problemas que no podemos encontrar una salida. Una perspectiva nueva – ya sea la de un amigo, consejero o familiar- puede ser definitoria al momento de desarrollar un plan saludable para salir de la situación que te agobia.

9. Encuentra desfogues creativos 
Otra gran herramienta que me ayudó a vencer el cansancio laboral fue desarrollar nuevas aficiones. Sin importar cuál desfogue elijas, debes dedicarle tiempo. Si no tienes un pasatiempo, este es el momento perfecto para tratar de hacer algo que siempre habías querido probar pero que asegurabas no podías hacer.

10. Considera cambiar de empleo 
Muchas veces, la misma compañía para la que trabajas puede ser el origen del burnout. Tal vez es momento de cambiar de empleo si crees que tu labor diaria se ha convertido en algo que simplemente ya no te gusta o que tu jefe o compañeros de área generan un ambiente tóxico.

11. Tómate un periodo para trabajar “menos”
Si puedes, reduce tus horas de trabajo o simplemente tómate unas vacaciones. Estas pausas te ayudan a reagruparte y enfocarte en lo verdaderamente importante.

12. Conoce cuándo es momento de presionarte

Conocer tus propias debilidades es fundamental cuando combates el cansancio. De hecho, no hay nada mejor para acabar con el burnout que presionarte para vencer una debilidad. Esto te ayudará a dejar de postergar.

13. No te rindas
El problema con el síndrome del burnout es que es diferente para todos. Lo que funcionó para algunos puede no ser la clave para ti, pero el secreto es nunca darse por vencido. Hay una versión sana, manejable y productiva de tu vida, solo toma algo de tiempo encontrarla. Así que sigue buscando e intenta nuevos cambios hasta que encuentres lo que te funcione. Nunca se sabe dónde o cuándo podrías encontrar la solución a tus problemas de productividad.

 

Fuente: Entrepreneur

5 cosas que debes saber sobre el futuro de (tu) trabajo

1. La automatización, la robotización y la digitalización lucen diferentes en distintas industrias

La Internet móvil de alta velocidad, la inteligencia artificial, el análisis de los macrodatos y la tecnología en la nube se preparan para liderar la adopción de nuevas tecnologías entre 2018 y 2022. Muchos también centrarán su mirada en el aprendizaje automático y la realidad aumentada y virtual para una considerable inversión empresarial. Por el contrario, la inversión en el tipo de tecnologías robóticas imaginadas en las películas y la ficción popular seguirá siendo bastante reducida durante el periodo, pero a pesar de ello está retomando ritmo. Es probable que los robots estacionarios sean los de uso más extendido para 2022, aunque diferentes industrias tienen distintos casos de uso y preferencias.

Imagen: Foro Económico Mundial

2. En medio de una interrupción laboral significativa, existe una perspectiva neta positiva para los empleos

Para el año 2022, las profesiones actuales de reciente surgimiento crecerán del 16 % al 27 % de la base de empleados de las grandes empresas a nivel mundial, mientras que las funciones laborales actualmente afectadas por la obsolescencia tecnológica disminuirán del 31 % al 21 %. En términos puramente cuantitativos, el cambio en la división del trabajo entre los seres humanos, máquinas y algoritmos puede desplazar 75 millones de puestos de trabajo actuales, mientras que al mismo tiempo pueden surgir 133 millones de nuevas funciones laborales.

Entre las profesiones en crecimiento se incluyen funciones como analistas de datos, desarrolladores de software y aplicaciones, y especialistas en comercio electrónico y redes sociales: puestos de trabajo que se basan en gran medida en el uso de la tecnología, y que se mejoran con su uso. Sin embargo, también se espera que crezcan puestos de trabajo basados en rasgos distintivamente “humanos”, como los trabajadores de servicio al cliente, profesionales de ventas y marketing, formación y desarrollo, personas y cultura, y especialistas en desarrollo organizacional, así como gerentes de innovación.

Imagen: Foro Económico Mundial

3. La división del trabajo entre seres humanos, máquinas y algoritmos está cambiando rápidamente

Los empleadores prevén un cambio importante en la división del trabajo entre seres humanos, máquinas y algoritmos para las tareas de hoy. Actualmente, un promedio del 71 % del total de horas de trabajo en las industrias contempladas por nuestro Informe sobre el Futuro del Empleo son realizadas por humanos, en comparación con el 29 % que llevan a cabo máquinas o algoritmos.

Para el año 2022, se espera que este promedio haya cambiado a un 58 % de horas de trabajo realizadas por humanos y un 42 % por máquinas o algoritmos. En términos de horas totales de trabajo, en la actualidad ningún trabajo es ejecutado aún principalmente por máquinas o algoritmos. Para el año 2022, las máquinas realizarán el 62 % de las tareas de búsqueda y transmisión de información y procesamiento de datos de una organización. Con respecto a su punto de partida actual, la participación de las máquinas en la ejecución de tareas de trabajo será particularmente notoria en las tareas de razonamiento y toma de decisiones, administrativas y de búsqueda de información. Incluso las tareas laborales generalmente realizadas por humanos en la actualidad —comunicación, interacción, coordinación, gestión y asesoramiento— comenzarán a ser asumidas por las máquinas, aunque en menor medida.

Imagen: Foro Económico Mundial

4. Las nuevas tareas en el trabajo llevan a un aumento en la demanda de nuevas habilidades

Para 2022, las habilidades necesarias para llevar a cabo la mayoría de los trabajos habrán cambiado considerablemente. Se espera que la «estabilidad de habilidades” promedio a nivel mundial —la proporción de habilidades básicas necesarias para llevar a cabo un trabajo que seguirá siendo el mismo—, sea aproximadamente del 58 %. Eso significa que los trabajadores verán un cambio promedio del 42 % en las habilidades requeridas en el lugar de trabajo en el período previo al 2022. Las habilidades que adquieren cada vez más relevancia incluyen el pensamiento analítico y el aprendizaje activo, así como habilidades como el diseño de tecnología, que resaltan la creciente demanda de diversas formas de competencia tecnológica. Sin embargo, el dominio de las nuevas tecnologías es solo una parte de la ecuación de habilidades para 2022. Las habilidades “humanas” como la creatividad, la originalidad y la iniciativa, el pensamiento crítico, la persuasión y la negociación también conservarán o aumentarán su valor, al igual que la atención a los detalles, la resiliencia, la flexibilidad y la resolución de problemas complejos. La inteligencia emocional, el liderazgo y la influencia social, así como la orientación al servicio, también verán un especial aumento de la demanda en relación con su protagonismo actual.

Imagen: Foro Económico Mundial

5. Todos tendremos que convertirnos en estudiantes permanentes

En promedio, los empleados necesitarán 101 días de capacitación y perfeccionamiento en el periodo previo al año 2022. Las brechas de habilidades emergentes, tanto entre los trabajadores individuales como entre los altos directivos de empresas, pueden obstruir considerablemente la gestión de transformación de la organización. Según la industria y la geografía, es posible que entre la mitad y dos tercios de las empresas recurran a contratistas externos, personal temporario y profesionales independientes para abordar sus brechas de habilidades. Un enfoque integral para la planificación de la fuerza de trabajo, el reciclaje y el mejoramiento de habilidades será la clave para la gestión positiva y proactiva de tales tendencias.

 

 

Fuente: Entrepreneur

Endomarketing Como Estrategia de Crecimiento Organizacional

El marketing es considerado el canal a través del cual una empresa se comunica con su público objetivo.

Las empresas invierten muchísimo dinero para acercarse a sus clientes. El asunto es que el paradigma común contempla que la inversión de recursos en mercadeo solo debe estar enfocada al exterior, es decir, a los consumidores.

Pero, ¿Qué sucede con la forma en la que se vende la empresa a sus propios trabajadores? ¿Qué ventajas consigue de hacerlo?

El Marketing que hace una empresa hacia sus propios empleados se conoce como EndoMarketing.

¿Qué es el EndoMarketing?

El EndoMarketing es el mercadeo que se hace de forma interna, es decir, desde la empresa para sus integrantes. Su objetivo principal es fortalecer la comunicación entre las distintas áreas y conseguir mayor compromiso y lealtad por parte de los empleados.

En otras palabras, estas campañas comunicacionales funcionan, de alguna manera, para organizar y formalizar la forma en la que la dirección comunica a sus equipos de trabajo sus productos, beneficios, planes de acción y cultura organizacional.

El propósito de invertir en campañas de marketing interno es que la información se haga llegar de forma organizada, bajo la premisa de que un equipo de trabajo que es tomado en consideración como parte vital de la operación y que, además, está bien informado, resulta mucho más productivo.

Es un error común ver la inversión en campañas de EndoMarketing como un “gasto innecesario”, de hecho, empresas de mucho éxito como Google, han demostrado que la información es una dimensión vital para mantener alineados los esfuerzos conjuntos entre diferentes departamentos de trabajo.

En el mediano y largo plazo, un canal de comunicación robusto entre los diferentes sectores de una empresa es una fortaleza que permite ahorrar una gran cantidad de tiempo y dinero, incrementando los niveles de eficiencia y disminuyendo los costos asociados a tiempos de espera y deficiencia comunicacional.

Por ejemplo: una buena campaña de Endomarketing desde la dirección de operaciones para comunicar un cambio drástico en los procesos de recepción de mercancía, contribuye e evitar retrasos en los despachos.

¿Por qué debe tomarse en serio el EndoMarketing?

Es tan sencillo como señalar que un equipo de trabajo alineado es la clave para incrementar los niveles de productividad, y la comunicación juega un rol imprescindible aquí.

Por lo general, cualquier plan de acción que se lleve a cabo dentro de una organización requiere de la participación conjunta de dos o más departamentos, bueno, si estos planes no se comunican efectivamente , posiblemente el tiempo de ejecución se extienda considerablemente o sencillamente los objetivos no se cumplen.

El objetivo principal de las estrategias de EndoMarketing es precisamente usar la comunicación robusta para alinear los esfuerzos entre los distintos departamentos de una empresa.

Otro aspecto – y ventaja – importante de la implementación del EndoMarketing es el compromiso.

Recuerda que las campañas de mercadeo se tratan de vender, y en este caso estas “vendiendo” la empresa a sus propios trabajadores. Por ejemplo, es importante que los colaboradores reconozcan los beneficios de trabajar donde lo hacen.

En esta línea de acción, muchas medianas y grandes empresas han invertido recursos a fortalecer su departamento de desarrollo organizacional (DO) ya que este es el especialista en el diseño de estructuras de cultura corporativa, misión, visión y valores que ayudan a conectar a los empleados con un fuerte compromiso laboral.

A pesar de que el “compromiso” puede sonar como algo “hippie” en el entorno organizacional, realmente no lo es.

El compromiso es la garantía más grande para conseguir y retener el talento, traduciéndose en trabajadores más productivos, disminución de la rotación de personal (lo que conlleva fuertes costos) y optimizar el retorno sobre la inversión en adiestramientos.

El EndoMarketing es un sello característico de las organizaciones más innovadoras y exitosas. También es considerado como un valor agregado dentro de los mercados más competitivos

Probablemente Google es el primer ejemplo que nos cruza la mente cuando pensamos en las organizaciones que se toman bien en serio el “marketing interno”, pero sin duda alguna no es la única empresa que invierte en esto.

Coca-Cola se tomó el marketing interno bien en serio, nombrando a sus mejores trabajadores como “embajadores de la marca”. Starbucks invierte millones de dólares al año apoyando programas de formación profesional entre sus empleados.

Cada año, organizaciones grandes y medianas adoptan estrategias de EndoMarketing y dedican una buena porción del presupuesto a optimizar los canales de comunicación con sus colaboradores.

Los resultados saltan a la vista rápidamente. Las empresas que han adoptado las campañas de EndoMarketing cómo parte de su estrategia de crecimiento, logran captar y retener los mejores talentos humanos y ya todos sabemos que sucede con las empresas que tienen a los mejores trabajadores.

30 tips para contratar solo a los mejores

El éxito de tu negocio depende de la calidad de tus empleados. Los negocios pequeños, en especial, saben que hacer una mala contratación puede arruinar la productividad de todo su equipo. Por eso los emprendedores se obsesionan con esto.

Hemos compilado una guía con 30 tips para contratar de varios empresarios de Estados Unidos. Casi todos los encuestados resaltaron la importancia de contratar a empleados que encajaran orgánicamente en la cultura corporativa y que son apasionados respecto a la marca. En general, la personalidad prevalece sobre las credenciales cuando los empresarios están decidiendo qué quieren aportar a su equipo.

1. Contrata a gente que crea genuinamente en tu misión y que se sienta apasionada por tus productos. Es importante que en tu negocio contrates a personas que encajen con tu cultura y también que tengan experiencia en el puesto.

2. El criterio más importante para contratar son las aptitudes y se ajusten a la cultura empresarial. El libro Topgrading, escrito por Bradford Smart, recomienda contratar a los mejores.

Traer a nuevos empleados a una organización debe ser un proceso de meditación y en algunos casos, encontrar al mejor puede tomarte cierto tiempo. Lo más importante es que el aspirante necesita encajar en la empresa y en su cultura corporativa para que puedan entender y aceptar positivamente todos los componentes que impulsan al negocio.

3. Siempre busca que tengan integridad, usualmente es más importante que la experiencia.

4. Las referencias de la gente son clave. Lo más significativo es tener actitud, lo demás lo puedes aprenderlo, pero tu ADN no lo puedes cambiar.

5. Además de tener un currículum fuerte y antecedentes técnicos, la actitud es muy importante. Si alguien demuestra flexibilidad, disposición para aprender nuevas habilidades y es un buen miembro del equipo, es invaluable. Tener empleados talentosos puede formar o destruir tu empresa.

6. “Encajar” lo es todo. Contrata a gente que comparta tus valores, pasiones y sentido del humor dentro de la organización.

7. Busca empleados con experiencia de servir, saben cómo apresurarse.

8. Contrata a aquellos que estén apasionados respecto a lo que hacen.

9. La actitud y la ética de trabajo son más importantes que un conjunto de habilidades técnicas. Casi todas esas destrezas pueden enseñarse, pero la personalidad de alguien y su comportamiento son difíciles de ajustar. Asegúrate de que se ajusten a tu equipo.

10. Deja que el aplicante haga el 90% de la plática. Es increíble lo que te dirá, sólo tienes que escuchar.

11. Contrata a gente que camine rápido, suelen tener un sentido de urgencia sobre la vida y una gran predisposición a tomar acción.

12. El mejor tip sería retener el talento que está motivado por la innovación, el pensamiento “fuera de la caja”. Contrata a alguien basándote en tu ética de trabajo y la habilidad para pensar creativamente.

Puedes tener una serie de exámenes que cada uno de los candidatos tome para que puedas medir sus habilidades.

13. Aunque las destrezas son importantes, la actitud lo es mucho más. Alguien con habilidades básicas y una buena actitud fácilmente supera a otra persona con excelentes habilidades y una actitud pobre.

14. No contrates basado en las respuestas que recibas durante la entrevista. Si estás considerando a alguien, hazle una prueba en la que demuestre que es responsable y en la que puedas ver qué tan bien lo hizo. Si no la puede completar en el tiempo establecido, tal vez no sea bueno para tu empresa.

15. Ve más allá de lo que está frente a ti. Además de lo que el candidato puede traer a tu empresa, considera lo que puede traer mientras él y la organización crece.

16. Siempre desarrolla una lista para ocupar el puesto. La segunda entrevista va a revelar lo necesario para tomar la decisión final. Si el aplicante no cumple con este proceso, sigue adelante. Los mejores empleados a menudo entrevistan a los peores.

17. Busca y contrata a gente inteligente, hambrienta y humilde. Estos son los ingredientes clave para construir un gran equipo y cuando esas características tienen un balance, grandes cosas pasan.

También puedes llevar a comer o cenar al candidato antes de hacer una oferta. Para las contrataciones senior, puedes invitar a la pareja también. Esto le dará una dimensión diferente al proceso de entrevista y te ayudará a descubrir si el candidato encaja en la cultura de tu organización.

18. Escoge a gente con un entusiasmo natural por al vida y una conexión para la causa de la empresa y su misión.

19. Pide muestras de su trabajo y dale una tarea durante la entrevista. Eso te mostrará cómo la procesa, los tipos de preguntas que va a hacer y la prioridad que le da a las tareas secundarias. Si tiene un acercamiento lógico y puede demostrar sus habilidades, lo más seguro es que esté equipado para trabajar.

20. Busca fundamentos, los contratados deben ser oportunos, confiables, estar dispuestos a aprender y ser capaces de trabajar en equipo.

21. Ten una descripción de trabajo muy clara, transmítela para que no haya sorpresas y sé claro con las expectativas.

22. Nunca hagas una contracción por compromiso. Está mejor esperar a la persona adecuada que conformarse con un candidato que no es el ideal. No puedes obtener los mejores resultados con un empleado mediocre. Nunca comprometas tus estándares de contratación.

23. Busca a gente que le importe ayudar a otros y que conozcan la importancia del voluntariado y dar algo de regreso.

24. Más que habilidades y talento, deben tener pasión para ser parte de la empresa. Deben querer más que un buen trabajo, deben querer un trabajo en tu negocio.

25. Las habilidades pueden ser enseñadas, la actitud no.

26. Identifica a los candidatos que estén dispuestos a arremangarse la camisa y hacer que las cosas sucedan.

27. En una línea de negocios como de repostería o café, son necesarios empleados que tengan mucha energía y una personalidad amigable y optimista.

Así que durante el proceso de entrevistas, junto con las preguntas usuales, haz un juego de roles para ver si el individuo sería bueno para tu negocio antes de subirlo a bordo.

28. Sé muy selectivo con tu equipo, rodéate de gente increíble. Entrena, reta y espera lo mejor de ellos. En los deportes toma a un equipo entero y sus esfuerzos coordinados el lograr grandes cosas.

29. Tantas lecciones aprendidas y sigues aprendiendo. Toma tiempo para realmente sentarte y hablar con los aplicantes y ver qué tan apasionados están con lo que haces. Confía en tu instinto y no contrates basándote en la simpatía.

30. Contrata para cubrir tus debilidades. La gente con la que tienes más química o que es “como tú” tiende a tener las mismas debilidades.

 

Fuente: Entrepreneur

9 tips para tener una entrevista de trabajo exitosa

No es para nada agradable el tiempo previo a una entrevista de trabajo. Una mezcla entre ansiedad y emoción que se parece más a lo que se siente después de haber vivido un accidente y menos parecida a lo que se siente después de tener un hijo.

 

Sin embargo, no todo está perdido. En dos años pasé por más de 30 entrevistas, y sigo vivo. Así que me pareció una buena idea analizar y compartir algunos consejos sobre el tema.

1. Llega antes de lo esperado: siempre es mejor esperar a ser esperado, y además eso habla muy bien de ti profesionalmente.

2. Vístete de acuerdo a la empresa: todo el mundo te dirá que siempre lleves traje (si eres hombre), pero hay lugares especiales -como agencias de publicidad y algunos medios- donde vestir tan formalmente puede ser contraproducente.

3. Lleva currículum y trabajos: a veces uno puede creer que como ya lo envió por email, o porque ya llenó un formulario, llevarlos impresos no es necesario. Pero lo es. Además, un portafolio o carpeta de trabajos (contables, artísticos o de otra índole mientras no manejen información confidencial) no está nunca de más.

4. Pregunta todo: por lo general no se habla abiertamente ni de sueldos reales, ni de fechas de entrada, ni de segundas entrevistas. Por alguna razón extraña, esperamos a que el entrevistador nos lo diga, pero muchas veces eso no pasa. Siempre es necesario preguntar acerca de entrevistas futuras en el proceso, tiempo para entrar formalmente y conseguir papeles, si será por honorarios o nómina y cualquier otra duda. No se ve como ignorancia, sino como interés.

5. No dejes los exámenes y pruebas para después: lo que puedas adelantar de psicométricos, conocimientos y demás, realízalos cuanto antes. En el peor de los casos, si no quedas, es muy probable que en otras empresas tengan exactamente el mismo modelo de examen, por lo que lo puedes tomar como entrenamiento.

6. Trata de hacer plática de otro tema: siempre es bueno caer bien. No vas a salir siendo el mejor amigo de tu entrevistador, pero aunque no quedes en aquel empleo tendrás un nuevo contacto.

7. Recursos humanos vs. tu próximo probable jefe: muchas entrevistas que he tenido han sido con agencias o con el área de RRHH. Sin embargo, las más productivas, y las que han tenido más peso han sido con mis próximos probables jefes. Realmente uno debe dejar claro lo que espera y lo que aportará.

8. No mientas: suena muy obvio, pero no lo es. Tendemos a “acoplarnos” o adaptarnos a lo que esperan en un trabajo de nosotros. Así que si hablan de tal programa, proceso habilidad que se requiere para el puesto, tendemos a decir que sí podemos, aunque en realidad estemos a medias en aquellos conocimientos. Aunque puede funcionar para conseguir el empleo, a la larga puede ser contraproducente al no gustarnos lo que hacemos o al enredarnos con cosas que no dominamos. Y recuerda que estarás haciendo eso por al menos ocho horas al día.

9. Tranquilízate: por lo general, el proceso de selección de las empresas es relativamente justo. Si eres el adecuado, obtendrás el trabajo. Si no, acuérdate que no hay trabajo ideal para nadie y es una buena oportunidad para ver otros campos.

 

Fuente: Entrepreneur

5 pasos para conformar rápidamente equipos exitosos

Conformar un equipo sólido y que pueda proyectar el éxito que busca una empresa u organización es una tarea difícil. Si, además, hubiese que lograrlo en poco tiempo, será necesario redoblar el esfuerzo en seguir ciertos pasos para acotar las brechas de desvíos.

Esta breve guía puede orientarte si necesitas configurar un equipo nuevo contando con poco tiempo para que empiece a funcionar con cierta autonomía:

 

1. Detecta el líder más apropiado

En muchos casos se piensa en un jefe que tenga claridad, firmeza y determinación. Sin embargo, poner un jefe a cargo -por más experiencia que tenga- no será garantía de éxito. Los equipos de hoy necesitan líderes que inspiren, motiven y acompañen a cada miembro del equipo en forma individual, y a todos en su conjunto. Partiendo de la necesidad de contar con un profesional entrenado en el aspecto principal a desarrollar desde este equipo, es fundamental tener en consideración sus habilidades de management, productividad, comunicación, empatía y proactividad. El carisma, por ejemplo, es una herramienta sumamente efectiva, aunque no la única que se requiere para llevar adelante el liderazgo de un equipo.

Ideas: Plantea el desafío y abre un concurso interno de postulantes, releva sus aptitudes y actitudes, revisa el historial de las personas (lo mismo si incorporas a alguien nuevo), mantén conversaciones con otros miembros con los que esta persona ya ha trabajado, para formarte mejor una idea sobre su estilo al vincularse, establece un plazo de un mínimo de seis meses y algunos objetivos concretos para evaluar el resultado.

 

2. Analiza los integrantes

Aquí es esencial revisar la plantilla actual de la empresa y detectar los intereses, potencial, pasión y dedicación profesional de quienes más se acerquen al perfil que se busca para esa posición en particular. A veces se suele pedir al posible líder que escoja a los miembros, esto tiene sus pro y contras, ya que, si no lo hace de una manera apropiada, podrá rodearse de amigos, e incluso de ineptos para que no le hagan sombra.

Ideas: Detecta el talento humano que enriquezca el debate y que ayude a ir hacia adelante, busca personas con inteligencia emocional muy desarrollada, que toleren la frustración y la decepción, y que puedan asumir desafíos sabiendo cómo compartirlos con sus compañeros de equipo.

 

3. Establece la estructura de los roles y dinámica de interacción

Una vez definido el rol del líder, es imperioso formalizar esta estructura en el organigrama de la compañía, comunicarlo internamente, dotar a esta persona de los recursos y herramientas apropiadas para llevar adelante su tarea.

Ideas: Es posible que durante los tres primeros meses el equipo necesite tiempo para conocerse trabajando, sobre todo si recién se conocen. Genera espacios de interacción coloquial por fuera de lo que es el proyecto en sí, establece un programa de mentoreo interno con un profesional Senior que oriente al líder, y luego a éste junto a su equipo, detecta brechas de mejora permanentemente y el modelo de comunicación interna y reporting que llevarán adelante.

 

4. Define el foco del equipo

Un problema frecuente es que las empresas conforman equipos para hacer tareas, lo que, en sí, no tiene nada de malo. Sin embargo, se obvia un tema fundamental: el propósito del equipo.

Ideas: Determina de antemano el rumbo que han de seguir, más allá de los objetivos tangibles a alcanzar. Necesitas asegurarte que el propósito esté claro y sea real y verdadero para cada miembro del equipo, impulsa la innovación, haz que interactúen con otras áreas para que nutran su experiencia, reorienta y reencuadra el accionar tantas veces como sea necesario.

 

5. Busca las sincronías en las relaciones espontáneas

Armar un equipo tiene muchas similitudes con la vida personal cuando hacemos grupos de amigos. Cada uno trae sus intereses, carácter y particularidades. En el trabajo, el rol del líder es aunar estas diferencias en pos de un alineamiento hacia el objetivo mayor. Por eso será fundamental que observes los aspectos de sincronías que se den espontáneamente entre los miembros, y que puedas ayudar a conectar cuando haya dificultades o diferencias.

Ideas: Cuida el clima interno del equipo, y mantente atento a los roces y problemas que se pueden presentar. Convoca a encuentros cortos de feedback permanentemente. Asegúrate de que la convivencia tenga un equilibrio entre fomentar vínculos sanos, colaborativos y optimistas, y que permitan cumplir los objetivos. Trabaja junto al líder para aconsejar y acompañar en momentos desafiantes, y evalúa mensualmente el desempeño individual y completo para tener una radiografía paso a paso mientras se va consolidando el equipo.

 

Fuente: Entrepreneur

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