9 motivos que hacen renunciar a un buen empleado

Es increíble la frecuencia con la que se escucha quejarse a los dueños de una empresa debido a la partida de sus mejores empleados, y bueno, realmente tienen algo de qué quejarse.

Los jefes tienden a justificar sus problemas con el volumen de trabajo en torno a sus negocios, ignorando el verdadero punto en cuestión: la gente no abandona sus puestos de trabajo, abandonan a sus jefes.

Lo más triste es que esta situación puede evitarse fácilmente. Todo lo que se necesita es una nueva perspectiva y un esfuerzo adicional por parte del gestor.

Las organizaciones saben lo importante que es tener a sus empleados motivados y comprometidos, pero la mayoría no logra responsabilizar a los supervisores para que esto se haga realidad.

Cuando no lo hacen, el resultado final se ve afectado.

La investigación de la Universidad de California junto con un estudio del Consejo de Liderazgo Corporativo a más de 50.000 personas, muestra que un empleado motivado es 31% más productivo, tiene más ventas en un 37% y es tres veces más creativo que los empleados que están desmotivados. Además, es menos propenso en un 87% a renunciar.

La investigación de Gallup muestra que el 70% de la motivación de un empleado es influenciada por su líder. Por lo tanto, echemos un vistazo a algunas de las peores cosas que hacen que los buenos empleados empaquen sus maletas y renuncien.

 

1. Sobrecarga de trabajo

 

Nada desequilibra tanto a los buenos empleados como la sobrecarga de trabajo. Es tan tentador dar trabajo extra a aquellos que lo hacen bien, que puede resultar una trampa. El exceso de trabajo es desconcertante para los empleados; les hace sentir como si estuvieran siendo castigados por un gran rendimiento.

El exceso de trabajo incluso es contraproducente. Una investigación reciente de Stanford muestra que la productividad disminuye bruscamente por hora cuando la semana de trabajo excede las 50 horas, y disminuye tanto que después de 55 horas nadie logrará seguir trabajando.

Si aumentas la cantidad de trabajo para tus empleados, también deberías aumentarles el sueldo o subirlos de puesto. Los buenos empleados son capaces de asumir cargas de trabajo más grandes, pero no se quedarán en tu empresa si eso los sofoca durante el proceso.

Los aumentos y ascensos son formas aceptables y justas de aumentar la carga de trabajo. Si lo único que aumenta es el trabajo y nada cambia, buscarán otro empleo que les dé lo que se merecen.

 

2. No reconocer las aportaciones del empleado ni recompensar el buen trabajo

 

Es fácil subestimar el poder de una palmadita en la espalda, especialmente con los que están intrínsecamente motivados. A todos nos gustan los elogios, mucho más a aquellos que trabajan duro y lo dan todo.

Los líderes necesitan comunicarse con su personal para averiguar la cosas que los hace sentir bien (para algunos, puede ser un aumento, para otros, el reconocimiento público) y recompensarlos por su trabajo.

 

3. No contribuyen en el desarrollo de las habilidades personales

 

Cuando se pregunta a los gerentes acerca de la falta de atención a sus empleados, ellos tratan de excusarse, usando palabras como “confianza”, “autonomía” y “empoderamiento”. Lo que resulta una completa tontería. Los buenos líderes dirigen, no importa que tan talentoso sea el empleado. Ellos prestan atención, están dispuestos a escuchar y ofrecen retroalimentación.

Si tienes un empleado talentoso, tienes la tarea de  buscar áreas en las que ellos puedan mejorar y ampliar su conjunto de habilidades. Los mejores empleados requieren de retroalimentación en comparación con otros menos talentosos, por lo que es tu trabajo que ellos la obtengan. Si no lo haces, se aburrirán y no será suficiente.

 

4. No se preocupan por sus empleados

 

Más de la mitad de las personas que abandonan su trabajo lo hacen debido a la relación con su jefe. Las compañías inteligentes se aseguran de que sus líderes sepan cómo equilibrar el ser profesional con el ser humano.

Estos son los jefes que celebran el éxito de su empleado, son los empáticos con aquellos que pasan por tiempos difíciles y son los que los desafían incluso cuando están tristes.

Los jefes que no cuidan estos aspectos siempre tendrán altas tasas de rotación. Es imposible trabajar para alguien más de ocho horas al día cuando no están involucrados personalmente y no se preocupan por nada más que por su rendimiento y producción.

 

5. No cumplen con lo acordado

 

Hacer promesas a la gente te coloca en la delgada línea que se encuentra entre hacerla muy feliz o verla salir por la puerta. Cuando creas un acuerdo, estás en la mira de tus empleados, con ello demuestras si eres digno de confianza y honorable (dos cualidades muy importantes en un jefe).

Pero cuando evades tu compromiso, quedas como una persona irrespetuosa. Después de todo, si el jefe no honra sus compromisos, ¿por qué deberían hacerlo los demás?

 

6. Contratan y promueven a las personas equivocadas

 

Los buenos empleados quieren trabajar con profesionales que tengan ideas afines a ellos. Cuando los jefes no contratan al personal adecuado, surge un desmotivante para los que trabajarán junto a ellos. Promover a las personas equivocadas es aún peor.

Cuando promueves a alguien sin razón sólo para que esté contento, es un insulto masivo para los demás empleados. No es de extrañar que los buenos elementos se vayan.

 

7. No permiten que la gente persiga sus pasiones

 

Los empleados talentosos son apasionados. Proporcionarles oportunidades para perseguir sus pasiones mejora su productividad y satisfacción en el trabajo. Pero muchos jefes quieren que sus empleados trabajen dentro de una pequeña caja. Temen que disminuya la productividad si permiten que la gente expanda su enfoque y persiga sus pasiones.

Este temor es infundado. Existen estudios que muestran que las personas que son capaces de perseguir sus pasiones, al mismo tiempo que están en el trabajo, logran un estado de ánimo eufórico que es cinco veces más productivo en comparación con la norma.

 

8. No propician la creatividad

 

Los buenos empleados buscan mejorar todo lo que tocan. Si bloqueas su capacidad de cambiar y mejorar las cosas porque lo único que te interesa es su statu quo, lograrás que odien su trabajo. Enjaular su deseo innato de crear no sólo los limita, te limita a ti también.

 

9. No desafían a las personas intelectualmente

 

Los grandes jefes desafían a sus empleados a lograr cosas que al principio parecen inconcebibles. En lugar de establecer objetivos mundanos, o metas de alcance, intenta establecer objetivos elevados que impulsen a la gente a salir de su zona de confort.

Los buenos líderes hacen todo lo que esté en sus manos para ayudarlos a alcanzar sus metas y tener éxito. Cuando las personas talentosas e inteligentes se encuentren haciendo cosas que resulten demasiado fáciles o aburridas, buscarán otros trabajos que desafíen su intelecto.

 

Hazlo todo

 

Si quieres trabajar con los mejores y que permanezcan en tu empresa, debes pensar en el trato que les brindas. Los buenos empleados son un hueso duro de roer, y su talento les da múltiples opciones. Debes lograr que quieran trabajar para ti.

 

Fuente: Entrepreneur

Capital Humano: ¿un término que deberíamos dejar de utilizar?

En las últimas semanas me encontré con una gran cantidad de empresas que tienen departamentos denominados de “Capital Humano”.

 

Al mismo tiempo, recordé que en Alemania, un jurado de especialistas para el idioma de ese país seleccionó a la palabra “Capital Humano” cómo la “No-Palabra” del año 2004.

 

El resultado de calificar a un concepto como la “no-palabra” es porque tiene un significado que devalúa de manera importante a los seres humanos.

 

La comunidad de ciencias económicas y una gran cantidad de gerentes no pudieron comprender esta decisión y, de hecho, se molestaron mucho con ella. Su argumento era que la palabra “capital” se refiere a “algo de valor” y que tiene que ser manejado con cuidado.

 

Por lo tanto, las capacidades de los seres humanos en una organización son un valor para esa empresa. También se entiende que cuando la organización no está invirtiendo en este recurso, el valor de la empresa disminuirá.

 

En 1979, el estadounidense Theodore Schultz obtuvo el premio Nobel de Economía por su desarrollo de la teoría del Capital Humano.

 

¿Podemos ver de otra manera a las palabras “Capital Humano”? Pierre Bourdieu, sociólogo y filósofo social francés, criticó la idea en cuanto a que se reduce a la dimensión económica.

 

Una definición de la palabra “capital” es la cantidad de todos los bienes que necesitamos para cumplir el propósito de la organización.

 

En su etimología la palabra contiene “caput” que equivale a “cabeza” y significa el número de cabezas de ovejas o vacas que hay en el rebaño. Y señala que dichos bienes son propiedad del dueño y están a su libre disposición.

 

Por otra parte, Karl Marx definió el capital como una cantidad de dinero, la cual invertimos para obtener una cantidad más alta de nuevo. Y a ese respecto lo que hemos observado en los últimos 30 años es que las empresas que redujeron su “Capital Humano” aumentaron su valor en la Bolsa de Valores.

 

El incremento de valor permite que los bonos de los altos directivos también aumenten. Sin embargo, nadie preguntó si la reducción de los lugares de trabajo fue la consecuencia de decisiones equivocadas de corto plazo en el pasado o si sólo estuvieron relacionadas con la idea del resultado trimestral y los bonos.

 

Estoy convencido de que los seres humanos no son “conteos”, bienes de capital u ovejas propiedad de la organización. Las personas de una organización son colaboradores y éstos ofrecen sus capacidades y su tiempo, mientras que la organización paga por ello.

 

Conozco una compañía en Alemania que tiene dentro de su organigrama a un “Departamento de Colaboradores” y me parece muy adecuado, ya que podemos llamar a todos los miembros de una organización “colaboradores”, desde el trabajador hasta el director general.

 

Me pregunto si deberíamos repensar el nombre de esos departamentos en nuestras organizaciones. Al final del día es el área responsable de la calidad de vida del personal, así como de sus lugares de trabajo.

 

Fuente: Entrepreneur

Un mal ambiente de trabajo puede ser perjudicial para tu salud

Algunas personas temen ir al trabajo, otras anhelan hacerlo. ¿Pero realmente cuán importante es disfrutar y sentirse satisfecho en el trabajo?

 

Casi dos tercios de los empleados estadounidenses experimentan algún tipo de desequilibrio entre las condiciones que trabajo que desearían tener y las que realmente tienen, según una reciente encuesta de la Corporación RAND.

 

Para empeorar más las cosas, un estudio llevado a cabo en el Reino Unido halló que hay más señales físicas de estrés en las personas que pasaron de estar desempleadas a tener un mal trabajo, comparado con las personas que siguieron desempleadas.

 

Los expertos de la Universidad de Manchester que hicieron la investigación sobre los desempleados y el estrés que experimentan cuando consiguen un mal trabajo, aseguran que hay indicadores biológicos que muestran que esas personas pueden desarrollar enfermedades relacionadas con problemas metabólicos o cardiovasculares.

 

Por su parte, la encuesta de RAND refleja las respuestas de más de 3.000 estadounidenses, entre 25 y 71 años, a una variedad de preguntas relacionadas con sus trabajos.

 

“Lo que más nos sorprendió es la cantidad de personas que experimentaron algún tipo de interacción social hostil en el lugar de trabajo”, dijo Nicole Maestas, coautora del estudio y profesora asociada en la Escuela de Medicina de Harvard.

 

La encuesta halló que 1 de cada 5 empleados en EE.UU. experimentaron algo así, y que las interacciones también incluían abuso verbal y acoso sexual.

 

Un factor importante en estas cifras es el nivel de apoyo que un jefe provee en el ambiente de trabajo, según Maestas. Un jefe solidario y que da apoyo puede cortar hasta la mitad de las interacciones hostiles en el lugar de trabajo.

 

“La cabeza de la organización establece el tono que se tolera y el comportamiento y códigos de conducta, que luego debe filtrar a todos los niveles de supervisión”, asegura la experta.

 

La encuesta también halló que casi el 75% de los estadounidenses reportaron un esfuerzo físico intenso o repetitivo al menos en una cuarta parte del tiempo que pasan en el trabajo. Y más de la mitad reportaron estar expuestos a condiciones laborales peligrosas.

 

Además, 1 de cada 4 empleados no sienten que tengan tiempo suficiente para hacer su trabajo y casi la mitad de los encuestados dijo que trabajaba en su tiempo libre para cumplir con las expectativas.

 

Las mujeres reportan mayores dificultades que los hombres para tener tiempo libre para su vida personal y su familia, así como ganar menos dinero.

 

Aunque el 75% de los que respondieron recibieron capacitaciones y entrenamiento para mejorar o aprender nuevas cosas en el último año, solo el 38% reportó que su trabajo le “ofrece buenas oportunidades de progreso”.

 

Si el empleado es feliz, será más productivo, y en lugares de trabajo respetuosos y agradables hay menos rotación, dice Maestas.

 

Fuente: CNN

4 pasos para lograr un ascenso en tu trabajo

Ser bueno en tu trabajo no es sinónimo de que tendrás un ascenso o promoción. A veces tienes que hacer que otras cosas sucedan para llegar a donde desees profesionalmente.

Por supuesto, hay buenos jefes y grandes compañías que ayudan a los empleados a gestionar sus propias carreras. Con esos fabulosos empleadores, siempre sabes dónde te encuentras y nunca tendrás que adivinar cuál será tu próximo paso profesional.

Sin embargo, en la mayoría de las empresas, incluso con empleadores realmente buenos, debes ser activo en la gestión de tu propia carrera. Eso significa tener un plan para obtener la promoción o ascenso que tanto deseas.

 

Es que no se trata solo de que merezcas una promoción: debes asegurarte de que cumplas todos los puntos de esta lista que te presentamos.

 

1. Haz bien tu trabajo actual

Parece una tontería y un hecho, pero te sorprendería la frecuencia con la que en mis días de jefe tuve empleados que no se estaban comportando tan bien como para enojarse cuando no eran promovidos. Ese pensamiento proviene de la idea, totalmente obsoleta, de que la antigüedad importa más que el rendimiento.

Es muy difícil obtener un ascenso si no eres un artista destacado en tu trabajo actual. Ve más allá de las expectativas y al mismo tiempo mantente abierto a nuevas responsabilidades. Trata tu trabajo actual como algo importante, no solo como un paso en el camino hacia donde finalmente deseas estar.

 

2. Asegúrate de estar calificado

A veces puedes ser un candidato fijo para el ascenso, pero careces de una habilidad o certificación requerida. Algunos temas pueden ser negociables, pero tus posibilidades mejoran si cumples con todos los requisitos técnicos.

En algunos casos, basta con estar cerca de cumplir con un requisito, como estar en clases para obtener una maestría. En otros, realmente necesitas tener todo acabado. Cualquiera que sea tu situación, sigue los pasos necesarios para estar listo.

 

3. Habla con tu jefe

Si no le dices a tu jefe hacia dónde esperas que vaya tu carrera, él o ella puede pensar que estás contento en tu posición actual. Ten una reunión con tu jefe en la que le comentes abiertamente tus objetivos. Pídele información sobre lo que debes hacer para llegar a donde quieres llegar.

 

Permanece abierto a la crítica constructiva y considérala una oportunidad. Si tu jefe dice que necesitas mejorar en algo, eso te da la oportunidad de escuchar y seguir el consejo.

Si es posible, no tengas solo una reunión. Establece controles constantes para documentar tu progreso y ver dónde te encuentras.

 

4. Ejecutar

Una cosa es saber dónde estás parado y qué deberías hacer, y otra cosa completamente distinta es hacerlo. Usa los pasos anteriores para crear un plan, uno que con suerte sea aprobado por tu jefe o tus jefes. Tras ello, será tu responsabilidad cumplir cada punto del plan y asegurarte de que cuando aparezca una opción, seas la persona elegida.

 

Sé paciente

A veces puedes estar listo para una promoción y simplemente no hay ninguna a la vista. En otros casos, puedes cumplir con todos los requisitos, pero tus jefes quieren a alguien con más tiempo de experiencia que tú. No seas pasivo, pero ten paciencia.

 

Fuente: CNN

50 preguntas más comunes en entrevistas de trabajo

Uno de los mayores temores que enfrentamos al buscar empleo es responder preguntas extrañas en las entrevistas de trabajo. Algunas son:

“Describe el color amarillo a una persona débil visual” – Spirit Airlines.

“¿Qué harías si te pidieran descargar un 747 lleno de gomitas de dulce?” – Bose.

“¿Quién ganaría en una batalla entre Spiderman y Batman?” – Universidad de Stanford.

 

Es casi imposible prepararse para preguntas de este tipo que en realidad no sirven para lograr el objetivo del entrevistador: probar el pensamiento poco convencional y la habilidad de actuar bajo presión.

Las buenas noticias son que las compañías ya casi no las utilizan. Nuevas investigaciones han demostrado que estos cuestionamientos sirven para poco más que hacer sentir superior al entrevistador.

Un estudio de Glassdoor a miles de entrevistas laborales encontró cuáles eran las 50 preguntas más comunes:

 

1. ¿Cuáles son tus fortalezas?
2. ¿Cuáles son tus debilidades?
3. ¿Por qué quieres trabajar para nosotros?
4. ¿Dónde te ves en cinco y 10 años?
5. ¿Por qué quieres dejar tu empleo actual?
6. ¿Qué puedes ofrecernos que otros candidatos no tengan?
7. ¿Por qué no trabajabas en estas fechas?
8. ¿Cuáles son tres cosas que tu actual supervisor quisiera mejorar en ti?
9. ¿Estás dispuesto a mudarte?
10. ¿Estás dispuesto a viajar?
11. Dime cuál es el logro del que te sientes más orgulloso.
12. Cuéntame de alguna ocasión en la que te hayas equivocado.
13. ¿Cuál es tu trabajo ideal?
14. ¿Cómo te enteraste de esta vacante?
15. ¿Qué quisieras lograr en los primeros 30/60/90 días en este empleo?
16. Cuéntame de tu currículum.
17. Describe tu formación académica.
18. Dime cómo manejaste una situación difícil.
19. ¿Por qué estás buscando trabajo?
20. ¿Por qué debemos contratarte?
21. ¿Trabajarías fines de semana y en vacaciones?
22. ¿Cómo manejarías a un cliente insatisfecho?
23. ¿Cuál es el salario que te gustaría tener?
24. Señálame un momento en que hiciste mucho más de lo que se esperaba de ti.
25. ¿Quiénes son tus competidores?
26. ¿Cuál ha sido tu mayor fracaso?
27. ¿Qué te motiva?
28. ¿Cuál es tu disponibilidad?
29. ¿Quién es tu mentor?
30. Cuéntame de una ocasión donde no estuviste de acuerdo con tu jefe.
31. ¿Cómo manejas la presión?
32. ¿Cuál es el nombre de nuestro director general?
33. ¿Cuáles son las metas de tu carrera?
34. ¿Qué te impulsa a levantarte por las mañanas?
35. ¿Qué diría tu trabajo sobre ti?
36. ¿Cuáles son las debilidades / fortalezas de tu jefe?
37. Si llamara a tu jefe en este momento y le preguntara en qué área podrías mejorar, ¿qué crees que me diría?
38. ¿Eres un líder y un seguidor?
39. ¿Cuál fue el último libro que leíste por diversión?
40. ¿Qué es lo que más te puede molestar en un compañero de trabajo?
41. ¿Cuáles son tus pasatiempos?
42. ¿Cuál es tu sitio web favorito?
43. ¿Qué te hace sentir incómodo?
44. Cuéntanos algunas experiencias de liderazgo que hayas tenido.
45. ¿Cómo despedirías a alguien?
46. ¿Qué es lo que te gusta más de trabajar en esta industria?
47. ¿Trabajarías más de 40 horas a la semana?
48. ¿Qué pregunta no te he hecho aún?
49. ¿Qué preguntas tienes para mí?
50. Descríbete a ti mismo.

 

Puede que estas preguntas no sean tan excitantes como la cuestión de “Batman vs. Spiderman”, pero son para las que te debes preparar.

Investigaciones sugieren que la mayoría de las personas solo se prepara para responder 10 de estas preguntas. Estudia el listado con cuidado y piensa cuáles serían tus respuestas – sin aprendértelas de memoria-para que llegado el momento, te sientas mucho más cómodo al hablar.

Sin embargo, proyectar estas 50 preguntas no es suficiente si quieres dejar una gran impresión y destacarte de los demás. Te dejo nueve estrategias que también te pueden ayudar a conquistar esa entrevista de trabajo.

 

1. Identifica tu gancho 

La mayoría de los entrevistadores se reúnen con varias personas por un mismo puesto. Son tantos candidatos que muchas veces tienen que recurrir a sus notas para recordarlos, excepto por aquellos postulantes que se destacaron. Estas personas tienen un gancho, ya sea en la forma como se visten o como se desenvuelven. Puedes asombrar a un entrevistador con una buena historia que demuestre por qué eres buen candidato.

 

2. Conoce la esencia del trabajo al que te postulas

Trata de conocer íntimamente lo que necesita el puesto que quieres. No solo leas la descripción del trabajo, estúdialo e imagínate realizando cada labor que requiera. Cuando te entrevisten, puedes utilizar este conocimiento para enmarcar una de tus respuestas.

 

3. Y descubre por qué eres el candidato ideal 

Conoce exactamente qué te hace ser la mejor opción para la vacante y hazlo saber durante la entrevista. ¿Qué te hace especial? Puede ser que tienes muy buenas ideas o que sabes manejar estadísticas.  Por ejemplo, cuando un entrevistador te pregunte “¿Cuáles son tus fortalezas?”, debes evitar caer en clichés y describir las cualidades que te hacen único para el trabajo que quieres.

 

4. Conoce la compañía 

No importa que tan bien preparado estés para hablar de ti mismo, no saber lo esencial de la empresa para la cual te estás entrevistando demuestra poco interés y preparación. No puedes mostrarle al entrevistador que eres la mejor opción para la compañía si no conoces a la compañía.

Antes de la entrevista, investiga el sitio web de la firma para conocer sus puntos básicos: cómo hace dinero, quiénes son sus principales dirigentes y qué quiere lograr en el futuro cercano. Busca noticias recientes en la red sobre la empresa y no olvides dar un vistazo a sus cuentas de Facebook Twitter.

 

5. Prepara una lista propia de preguntas

Es importante que tengas en mente cuáles cuestiones crees que surjan durante de la entrevista. Por ejemplo, si dices que tu mayor fortaleza es el manejo del tiempo, debes estar preparado para que el entrevistador te diga “¿Cómo se aplica esta cualidad en la acción diaria?”. Esta preparación hará que tus preguntas sean más concretas, evitarán silencios incómodos y te darán mayor confianza durante el proceso.

 

6. Practica 

Ya sabes cuáles serán algunas de las preguntas que te pueden hacer en la entrevista de trabajo. La diferencia está en la preparación para dar respuestas únicas que te den una ventaja competitiva.

No necesitas aprenderte un guion, pero si debes tener ciertos puntos de referencia para guiarte en los procesos. Una buena idea es “entrevistarte” a ti mismo y grabar tus respuestas para que encuentres la manera de hablar en la que te sientas más cómodo.

 

7.  Relájate 

No hay nada que pueda echar a perder tu preparación para una entrevista que no estar calmado. Es indispensable que seas tú mismo para no mostrar ansiedad y ser visto como un candidato débil.

Numerosos estudios demuestran que sonreír no solo aumenta tu felicidad y autoestima, también relajan a las personas con las que hablas.

Hacer esto requiere inteligencia emocional, una habilidad que los entrevistadores están buscando cada vez más en sus candidatos.

 

8. Mantente positivo 

Puede parecer obvio, pero es indispensable mostrarte como una persona positiva, pero puede ser difícil cuando se discuten ciertos tópicos.  Es difícil ser afirmativo cuando se habla de jefes o compañeros difíciles del pasado o explicar por qué te despidieron de tu trabajo anterior, pero eso es exactamente lo que los entrevistadores quieren ver. Muéstrales que puedes tener una buena actitud en un ambiente desafiante y te verán como la persona resistente que eres y que necesitan en su empresa.

 

9. Sé honesto 

Los buenos entrevistadores se dan cuenta cuando mientes por lo que es necesario ser lo más transparente posible.

Si mientes pueden pasar dos cosas: no te darán el trabajo o terminarás en un empleo para el que no calificas. No te enfoques en lo que crees que el entrevistador quiere escuchar. Mejor da respuestas honestas y apasionadas que te destaquen.

Sin lugar a dudas, una entrevista de trabajo puede ser difícil porque es difícil demostrar quién eres y de qué eres capaz en una sola plática. Estas estrategias te ayudarán a eliminar el nerviosismo y a manejar cualquier sorpresa.

 

Fuente: Entreprenuer

Lecciones de McDonald’s para pasar de la cajita al colaborador feliz

En el mundo laboral, el argumento de la “falta de experiencia” constituye un dilema tan grande como la pregunta existencialista del huevo o la gallina. Muchos solicitantes son rechazados diariamente por una cuestión que poco tiene que ver con sus habilidades y que, entre otras variables, contribuye a nutrir la ya robusta cifra de 1,830,793 mexicanos en situación de desempleo, acorde a las cifras del INEGI.

 

La franja de edad de 15 a 24 años compone uno de los sectores más vulnerables en términos de desocupación económica, al integrar el 7.7% de la población económicamente activa que no cuenta con una actividad laboral formal, según la OCDE.

 

Como si se tratara de una bola de nieve, muchos jóvenes se ven orillados a abandonar sus estudios para conseguir un trabajo que les brinde beneficio económico, sin embargo por falta de capacitación, experiencia u oportunidades, un alto porcentaje de adolescentes y adultos jóvenes termina sumándose a las filas de los ya conocidos “ninis”.

 

Este punto de inhabilitación académica y profesional implica un fenómeno crítico para la sociedad mexicana, abarcando al 22.5% de los jóvenes en el país, ubicando a México entre las cinco naciones con mayor número de ciudadanos que no estudian ni trabajan.

 

“McDonald’s es una empresa que apuesta por los jóvenes, actualmente el grueso de nuestra población laboral está en la ventana de 17 a 21 años, una etapa en que muchos están iniciando o estudiando preparatoria, universidad o alguna carrera técnica, y nuestro objetivo es brindarles una entrada al mundo laboral”, explicó Félix Ramírez, Director de Comunicación Corporativa para McDonald’s en la División Norte de Latinoamérica y Caribe.

 

Tal iniciativa forma parte de la campaña “Creemos en los jóvenes”, la cual posiciona a la compañía como una plataforma de primer empleo en colaboración con otras organizaciones.

 

“A nivel Latinoamérica existen actualmente más de 20 millones de jóvenes que no cuentan con un empleo formal, nuestra intención es apoyar a este sector ofreciéndoles trabajo pero también capacitándolos. En este esquema no necesitan experiencia previa, porque lo que queremos es que sigan estudiando y tengan la oportunidad de compaginar el trabajo con sus tareas académicas”, comentó.

 

Fundación Forge es una de las firmas que se integran a la dinámica de formación que apadrina McDonald’s, centrándose en ayudar a los jóvenes en el desarrollo de habilidades blandas como puntualidad, comunicación, presentación de perfil profesional y manejo de la inteligencia emocional.

 

Otra de las herramientas que construyen este programa es el levantamiento de un estudio, en el que se observa la percepción de este sector en cuanto al ecosistema laboral en Latinoamérica.

 

Respecto a las barreras que enfrentan en su búsqueda de empleo, el 82% señaló a la necesidad de experiencia previa como el principal freno en su desarrollo profesional, seguido por la falta de oportunidades en el mercado (73%), y el estigma de la carencia de confianza derivado de temas generacionales (66%), cerrando con la idea de que la transición entre escuela y empleo implica un proceso complicado (56%).

 

En contraste, las características que componen su empleo ideal están más orientadas al estilo de vida, con 83% de los encuestados priorizando el balance entre bienestar y estudio, mientras que 48% se inclinan por hacer de la remuneración un factor clave. Del mismo modo, 44% buscan una vacante en que la experiencia previa no sea un requisito indispensable y 40% esperan contar con una ruta de crecimiento posible.

 

“Para nosotros el entusiasmo es un factor clave al momento de contratar jóvenes, porque si los guías adecuadamente y les das un propósito claro son capaces de ofrecer ideas muy interesantes, frescas e innovadoras. Además, si te ganas su confianza, se vuelven muy comprometidos con la marca y el proyecto, entonces con estos esquemas se obtiene un beneficio mutuo”, agregó Ramírez.

 

El ejecutivo acotó que, de los 11,700 empleados que conforman McDonald’s en México, el 95% están en el segmento de los 17 a 22 años. Considerando las características de este sector, el propósito del programa se enfoca en la formación de valores que les permitan inscribirse adecuadamente a entornos profesionales competitivos. Algunos de los principios que la firma busca transmitir forman parte del ADN organizacional, sin embargo son también premisas que trabajadores y empresarios pueden imprimir a todo tipo de proyectos a partir de la ideología que McDonald’s plantea como “Cooltura de servicio”:

 

  1. Hacer las cosas más fáciles para las personas.
  2. Generar sonrisas.
  3. Buscar siempre un buen momento para interactuar con el cliente.
  4. Cada persona es única.

 

Tales máximas no son solo aplicables a nivel consumidor, sino que son perspectivas que la compañía también constituye como parte de la experiencia laboral.

 

“Brindar una experiencia satisfactoria es uno de nuestros valores, y tratamos de que permee en todos los sentidos. Muchos jóvenes lo que quieren es desarrollarse y alcanzar cargos importantes en un tiempo muy corto, dentro de este programa entras como empleado general y dependiendo de tus capacidades y dedicación puedes ir escalando dentro del organigrama. Nos regimos por una visión de meritocracia y es algo que nos ha funcionado muy bien, hoy 90% de los vicepresidentes y directores de operaciones llegaron a la empresa como empleados generales, por eso creemos que aquí el límite lo pones tu”, finalizó.

 

Fuente:

https://www.entrepreneur.com/article/309274

¿Trabajando duro o a duras penas trabajando? 5 hacks para producir más en tus 8 horas de trabajo

Cuando cambiamos de año nos proponemos convertirnos en mejores versiones de nosotros, las personas que sabemos que debemos ser. Ya ni nos acordamos de los propósitos que hicimos el año pasado, pero este año estamos 100% seguros de que será diferente.

 

Tristemente, es muy probable que esto no pase. Según un artículo publicado en U.S. News & World Report por el psicólogo clínico Joseph J. Luciani, 80% de los propósitos de año nuevo se rompen para la segunda semana de febrero.

 

Si eres emprendedor, probablemente prometiste que este año serías mucho más productivo. Entonces, ¿estás condenado a decepcionarte como todos los demás?

 

No necesariamente. Según algunos psicólogos, si experimentas con pequeñas soluciones potenciales a tus problemas, los grandes cambios sí son posibles. En pocas palabras, necesitarás algunos trucos bajo la manga.

 

Hace más de una década, mi tía me compartió unas palabras que siguen guiando la forma en la que estructuro mi rutina diaria y mis horarios: El tiempo es tu moneda más valiosa. Es el recurso finito con el que trabajamos todos los días del que no podemos crear más. Esto puede ser especialmente cierto para los emprendedores, que se ven constantemente obligados a hacer más cosas con menos recursos.

 

Así que para obtener más de tu día y asegurarte de que estás exprimiendo al máximo tu moneda más valiosa, aquí te dejamos 5 pequeños cambios con los que experimentar:

 

Deja el multitasking

 

Una investigación de la Universidad de Stanford demostró que los multitaskers son menos productivos. Las personas que parecen manejar varias tareas al mismo tiempo aparentan ser más productivos, pero este estudio comprobó que eso es más una ilusión que una realidad. Se asume que estas personas tienen algún tipo de habilidad -tal vez mejor memoria- que les permite lograr lo que otros apenas soñamos. Pero resulta que tienden a distraerse más fácilmente que los que se concentran en una sola actividad a la vez.

 

¡Concéntrate! (Pero sólo por 52 minutos)

 

Pudiera parecer contra intuitivo, pero hay investigaciones que han demostrado que las personas que se toman recesos cortos durante el día son mucho más productivas. Un estudio demostró que 10% de los trabajadores más productivos trabajan un promedio de 52 minutos antes de tomarse un break. Y el break perfecto es de unos 17 minutos. La idea de que los recesos nos hacen más productivos no es nueva, de hecho en la década de 1920 Henry Ford se dio cuenta de que su compañía producía exactamente lo mismo si reducía el trabajo a 5 días a la semana, 8 horas por jornada.

 

Descarga una app para esto

 

Si hay alguna tarea que entorpezca tu productividad, revisa si existe algún tipo de tecnología que te ayude a hacerlo mejor. Por ejemplo, si has perdido negocios porque sigues perdiendo las llamadas de tus clientes potenciales, piensa en un software que reenvíe las llamadas de tu oficina a tu celular, una tecnología que ya tiene mucho tiempo en el mercado y que te permite mantenerte en contacto con tus clientes sin importar en donde estés.

 

Delega

 

Si eres de los que cree que para que algo esté bien hecho tienes que hacerlo tú mismo, puedes estar muy equivocado. Los emprendedores más inteligentes saben para lo que son buenos y entienden que delegar el resto de las tareas es mucho más eficiente que hacerlas ellos mismos. Tal vez te tome algo de tiempo determinar  qué responsabilidades encargarle a otros, pero ese tiempo que inviertas te redituará con libertad para hacer otra tareas más productivas.

 

Elimina algunas juntas

 

Las juntas suelen ser una gran pérdida de tiempo, así que asiste sólo a las que son absolutamente necesarias. ¿Esa comida con la cámara de comercio local te va a generar clientes potenciales? Si no, busca otra manera de contactar a tus clientes. Y si no puedes eliminar juntas, trata de hacerlas más eficientes. Una forma es haciéndolas más cortas, de menos de 30 minutos, o creando una agenda que puedas mandar con antelación para que todos estén al tanto de lo que se va a discutir y se pierda menos tiempo.

 

Si ninguno de estos experimentos te funciona, tal vez el problema no seas tú. Según un artículo de Harvard Business Review, hay personas que no se sienten cómodas con técnicas que los ayuden a ser más productivos… hay quien siente que estas técnicas imponen un régimen que interrumpe su flujo de trabajo, dañando la calidad del mismo y que incluso disminuye su productividad.

 

Así que, si ya has probado todas las técnicas para ser más productivo y ninguna te ha servido, no te claves demasiado. Enfócate en otros propósitos, como hacer ejercicio, que todos nos inscribimos al gimnasio al empezar el año.

 

Fuente:

https://www.entrepreneur.com/article/309183

20 páginas web para calmar la ansiedad desde tu escritorio

La gran mayoría de los habitantes de los estados que fueron afectados por el sismo de este viernes 16 de febrero regresan hoy a sus actividades rutinarias como ir a la oficina o a la escuela. Sin embargo, como lo comprobamos la madrugada del lunes 19 de febrero cuando volvió a sonar la alarma sísmica, estamos lejos de regresar con tranquilidad.

Muchos de nosotros sentimos un poco de nerviosismo (y hasta culpa) de retornar a la seguridad de la cotidianeidad cuando muchas personas no tuvieron el mismo lujo. Dicho de otra manera, debido a los acontecimientos de esta semana, la ansiedad se ha vuelto en un acompañante.

 

Existen diversos sitios curiosos que ofrecen una alternativa online para quienes quieran tomarse dos minutos para recuperar la calma. Algunos son:

 

1. No hagas nada por dos minutos: esta página te da el sonido de las olas del mar por 120 segundos para retomar fuerzas. Si mueves el mousse se reinicia la cuenta del cronómetro.

2. Arte en seda: el sitio te permite hacer dibujos interactivos que sirven para aclarar la mente.

3. Calm: aquí puedes encontrar historias, sonidos e imágenes que te ayuden a conciliar el sueño.

4. The Quiet Place Project: se trata de una página que te da una serie de comandos con los que puedes ir aclarando tus pensamientos.

5. The Thoughts Room: una gran iniciativa donde puedes ir a “vomitar” todos los malos pensamientos que te están ahogando.

6. The Confort Spot: es una página donde puedes escupir todas las cosas que te aquejan del mundo sin que nadie te juzgue.

7. The Dawn Room: es un sitio muy bueno para encontrar apoyo particularmente cuando te sientes solo.

8. Rainy Mood: para los que aman los sonidos de la lluvia, aquí encontrarán un catálogo de tormentas, briznas y torrentes.

9. Calm Sound: si prefieres sonidos más calmados, este catálogo ofrece sonidos de las olas del mar hasta de jardines en primavera.

10. Break Something: una página donde puedes romper cosas virtualmente. Ideal para cuando estás enojado y necesitas calmarte.

11. Golpea a un hombre con una anguila: aunque parezca muy estúpido, este sitio es ridículamente entretenido y desestresante.

12. Get me a hug: miles de extraños de todo el mundo te abrazan a través de tu monitor.

13. Te doy un cumplido: en esta página introduces tu nombre y te da un cumplido personalizado.

14. Ejercicio de relajación: este sitio te guía por 90 segundos para que logres calmarte.

15. Botón para mejorar las cosas: literalmente, un botón con el que puedes “arreglar” todo.

16. Calming manatee: imágenes de manatíes que te dan frases de apoyo.

18. 100,000 Stars: se trata de un mapa estelar en el que puedes conocer las estrellas y constelaciones más cercanas a la Tierra.

19. This is sand: con esta herramienta puedes crear paisajes con arena de colores en tu computadora.

20. Gentle Whispering: la famosa video blogger María hace videos de ASMR donde con susurros te ayuda a recuperar la calma y dormir cuando se tiene mucha ansiedad.

 

Fuente:

https://www.entrepreneur.com/article/300808

10 libros para que los jefes lean este fin de semana

1. Cómo ganar amigos e influir sobre las personas, Dale Carnegie

 

Este libro, el cual tiene más de 15 millones de ventas, busca ayudar al lector a que descubra, desarrolle y aproveche las habilidades que no emplea. Con esta lectura aprenderás el secreto para tratar con la gente, cómo criticar y no ser odiado por eso, seis formas de agradar a los demás, a causar una buena impresión, etc. Muchos de los ejemplos han sido cambiados debido a la época en la que fue escrito, pero también encontrarás entrevistas hechas a hombres exitosos como Edison, Franklin Rooselvelt, James Farley, entre otros.

 

  • Título original: How to Win Friends and Influence People
  • Año de publicación: 1936

 

2. El líder que no tenía cargo, Robin Sharma

 

Sharma ha compartido su fórmula del éxito con publicaciones como Fortune 500, lo que lo ha colocado como uno de los asesores de liderazgo más solicitados internacionalmente hablando. Con la ayuda de estos consejos, serás capaz de mejorar en tu campo, además de que harás que tu empresa alcance sus metas. No importa la posición que ocupes en el negocio, lo importante es que tienes lo necesario para demostrar que tienes madera de líder y que puedes transformar el mundo a tu alrededor.

 

  • Título original: The Leader Who Had No Title
  • Año de publicación: 2010

 

3. Coaching, John Whitmore

 

Si estás interesado en aprender todo sobre el coaching, este es el libro para ti. Whitmore define este término como “un método de comunicación natural, servicial y respetuoso, esto hará que el receptor sea más consciente de sí mismo y de su auto responsabilidad, volviéndolo a su vez, más eficiente y atento en el trabajo o en casa.” En este manual podrás aprender las habilidades para poder liberar el potencial de las personas y elevar su rendimiento. Es una forma de dirigir, de tratar con la gente, de pensar y de ser. Ofrece técnicas novedosas de liderazgo como hacer preguntas efectivas en lugar de dar instrucciones u órdenes para aumentar la responsabilidad.

 

“El coaching es esencial para un buen liderazgo hoy y todos los altos ejecutivos deben ser capaces de hacerlo.”

  • Título original: Coaching for performance
  • Año de publicación: 2003

 

4. Tribus, Seth Godin

 

Un tribu se define como “cualquier grupo de gente, grande o pequeño, conectados los unos con los otros, con un líder y con una idea.” El ser humano siempre ha formado parte de una tribu, ya sea por sus creencias, ideas religiosas y hasta por sus gustos musicales. Actualmente con ayuda de las redes sociales las tribus han crecido al no haber barreras geográficas. Pero, ¿quién será el líder de todas estas tribus? ¡No seas una oveja más del rebaño! Este libro te ayudará a ser de las personas que hablan fuerte y saben guiar a un grupo de gente, sobre todo en el mundo empresarial.

 

  • Título original: Tribes
  • Año de publicación: 2008

 

5. El ejecutivo al minuto, Ken Blanchard

 

¿Quieres que tus empleados sean más productivos y que mejore el ambiente laboral? Este autor nos presenta un nuevo método que está dando muy buenos resultados con los altos ejecutivos de grandes empresas. En este volumen aprenderás técnicas de gestión empresarial y tips para proponer metas de un minuto, reconocimientos de un minuto y regaños de un minuto. Ha sido traducido en más de 37 lenguas y ha vendido más de 13 millones de copias.

 

  • Título original: The One Minute Manager
  • Año de publicación: 1982

 

6. Jesús, CEO, Laurie Beth Jones

 

Todos sabemos quién es Jesús, hay personas que lo conocen como filósofo, otras como un salvador y otras como un profeta. Pero hay algo que nadie podrá negar y es que era un gran líder, tanto que hasta nuestra historia está separada “antes y después” de él.  Siguiendo su ejemplo, podrás dirigir una organización hasta convertirla en una empresa efectiva y exitosa.

 

  • Título original: Jesus CEO: Using Ancient Wisdom for Visionary Leadership
  • Año de publicación: 1996

 

7. El liderazgo ético: Un desafío de nuestro tiempo, Emiliano Gómez López

 

Como emprendedor o dirigente de un negocio, tu meta en cuanto a liderazgo debe ser desarrollar tu sentido ético. Un líder ético no considera logros personales, sino los grupales, no quiere sobresalir, sino que busca que los triunfos sean el resultado del trabajo colaborativo de todos los miembros. Este libro se basa en la premisa de que para dirigir a las personas hay que hacerlo a partir del ejemplo personal basado en valores, actitudes y conductas positivas.

 

  • Año de publicación: 2006

 

8. 100 maneras de motivar a los demás, Steve Chandler y Scott Richardson

 

Los autores de este libro comparten esta guía inspiradora para ejecutivos, gerentes y profesionistas que quieren llegar a un nivel alto de liderazgo. Podrás aprender estrategias para tener éxito en la comunicación y en la toma rápida de decisiones, además, se te facilitará atraer nuevos clientes al usar una mentalidad orientada al servicio al cliente dejando atrás la manipulación y persuasión.

 

  • Título original: 100 Ways to Motivate Others
  • Año de publicación: 2004

 

9. El ejecutivo integral: 10 pasos para alcanzar un gran desempeño como líder, Karen Wright

 

Hay muchas cosas que los emprendedores necesitan para ser exitosos: una buena idea de negocio, dinero, un plan de marketing sólido, un buen equipo, entre otras. Pero entre todas estas ideas, alcanzar las metas requiere de mucho tiempo y sacrificios. Karen Wright, consejera y coach, ha diseñado este practico plan para que hombres y mujeres de negocios tengan las herramientas necesarias para tener un buen desempeño laboral sin descuidar su vida personal.

 

  • Título original: The complete executive: The 10 Step System for Great Leadership Performance
  • Año de publicación: 2012

 

10. 32 jugadas para ser campeón en los negocios, Earvin “Magic” Johnson

 

Magic Johnson, exjugador de la NBA, nos muestra uno de sus lados más ambiciosos, el de empresario e inversionista. Descubre los 32 pasos que le tomó formar una misión y visión para lograr sus objetivos. Este libro cuenta con consejos sobre cómo iniciar, comercializar, financiar y hacer crecer una empresa, además de tener un buen equipo de trabajo.

 

  • Título original: 32 Ways to Be a Champion in Business
  • Año de publicación: 2009

 

Fuente:

https://www.entrepreneur.com/article/267315

14 frases que no debes decir a tus empleados

Malos jefes los hay en todos lados y de todas las clases; managers poco motivadores, regañones, insensibles, flojos e irrealistas. Incluso hay quienes disfrutan hacer llorar a sus empleados y que éstos sientan temor con sólo escuchar su nombre. Una noticia para ellos: lo único que provocarán es baja productividad en su empresa, (costosa) rotación de personal y un clima laboral deficiente que no atrae ni retiene talento.

 

Como emprendedor, es probable que te encuentres por primera vez en esta posición, pero la inexperiencia no es excusa para convertirte en un jefe que no sabe liderar a su equipo y que afecta negativamente su moral. De hecho, hacerlo podría significar la muerte de tu startup, ya que el éxito de toda empresa -sea grande o pequeña- depende de su capital humano.

 

Aunque la forma de comportarte es el mejor referente para tus empleados, tus palabras también lo son. Y existen ciertas frases que nunca debes usar al comunicarte con tu equipo, independientemente de cuál sea tu humor o la situación:

 

1. ¿Acaso no haces nada bien? Aunque un empleado cometa uno o varios errores, esta frase es muy ofensiva y puede dañar gravemente su motivación. Cuando haya una situación de este estilo, relájate, cuenta hasta 10 (o a 100) y pídele a la persona que explique lo ocurrido. Haz que él mismo reconozca su equivocación y proponga soluciones.

 

2. Que sea la última vez que… Ésta es la frase favorita del jefe amenazador. Normalmente la amenaza hace referencia a la liquidación del trabajador, pero lo único que genera es que trabaje por miedo y no por alcanzar objetivos.

 

3. Tienes suerte de trabajar aquí. En otros lados… En primer lugar probablemente no conozcas las políticas laborales de otras empresas y en segundo, si el empleado realmente tuviera suerte de trabajar contigo, no tendrías que decírselo de esa manera. Nunca te compares con otras compañías; crea tu cultura empresarial y asegúrate que sea atractiva para el capital humano.

 

4. No es mi problema. Cuando un miembro de tu equipo te explica que llegó tarde por ‘x’, no terminó el trabajo por ‘y’ o no alcanzó las metas por ‘z’, nunca digas esta expresión. No se trata de que “cobijes” a los empleados que sólo presentan excusas, sino de que seas empático y trates de entender la situación. Además, debes asegurarte que efectivamente no sea tu problema, lo que significa que una de tus responsabilidades es proveer todas las herramientas, recursos e incentivos que permitan que el trabajo se realice.

 

5. Para eso te pago. Una frase muy utilizada por los jefes con sentimiento de superioridad. Con estas palabras le estás diciendo a la persona que es de tu propiedad y que debe hacer lo que tú digas simplemente porque recibe una paga por ello. Si quieres que tu equipo te respete, nunca saques a colación los temas relacionados con los sueldos y tu posición como jefe.

 

6. Tenemos que recortar gastos. A menos de que tu empresa esté pasando por un momento muy difícil, que ya has comunicado y compartido con tu equipo no digas esta frase. Pero, sobre todo, no recortes sueldos o personal y al día siguiente te aparezcas en la oficina usando un traje nuevo o estrenando un auto último modelo.

 

7. Así se han hecho siempre las cosas. Es el ‘mantra’ del jefe obsoleto y nada innovador. En una empresa, al reclutar talento se tiene como principal objetivo justamente eso: cambiar las rutinas y el estatus quo para innovar y crecer. Si un empleado te presenta una idea o una forma distinta de operar, escúchalo y pruébalo. Nunca sabes de dónde vendrá la idea que te genere millones de pesos.

 

8. No te pago por pensar, te pago por hacer. Nuevamente el jefe que se siente superior y habla sobre salarios para recordarlo. Y lo peor: es el jefe que desmotiva la innovación y el crecimiento de la empresa. Por el contrario, haz que buena parte de las descripciones de puestos incluyan un componente creativo e innovador.

 

9. No lo entregues hasta que lo hagas bien. Esta desagradable frase muchas veces va acompañada de papeles aventados o tirados a la basura. Este jefe tirano disfruta rebajar a sus empleados y hacerlos sufrir. En lugar, observa bien lo que entregó y da una retroalimentación efectiva que impulse a que la próxima vez la entrega sea correcta, pero no por temor, sino por tu buen liderazgo y conducción.

 

10. Lo siento, no hay nada que pueda hacer. Es la típica del jefe “Poncio Pilato”. Ante un posible despido, rechazo de aumento de sueldo u otorgar un permiso, muchos managers usan esta frase para lavarse las manos. Pero como emprendedor, probablemente no sea siquiera cierta. Tú eres quien decide en tu empresa y en tus manos está la satisfacción de tu equipo.

 

11. Los problemas personales no los traigas a la oficina. Otro recordatorio: un empleado no es una máquina, y por tanto tiene sentimientos, emociones, ambiciones y deseos. Y cuando alguien trabaja, ejecuta con su cuerpo, pero lo logra gracias a la mente y al corazón. Sé un jefe abierto: escucha a la persona y procura ofrecerle tu respaldo.

 

12. Llegaste 10 minutos tarde. Una cosa es impulsar la puntualidad de tu empresa y otra muy distinta es convertirte en un reloj humano con el fin de regañar a tus empleados. Para que tu empresa sea productiva no debes fijarte en el tiempo que pasa un trabajador sentado en un escritorio, sino en sus resultados.

 

13. Aquí el que manda soy yo. Los esquemas de trabajo verticales y unidireccionales ya no funcionan. ¿Por qué? Porque los líderes sabios han descubierto que empoderando a sus empleados se consiguen mejores resultados. Si eres un líder, ellos lo sabrán, pero por tu ejemplo, no porque se los digas con altanería.

 

14. El proyecto/empresa no es tuyo. Craso error decirle a un empleado que aquello que en lo que trabaja no es de su propiedad. Una cosa es que no pueda adueñarse completamente de él y hacer lo que quiera, y otra muy distinta es que no sea parte de su vida. Finalmente, una persona le dedica más de un tercio de su día a un proyecto y hacer que se sientan parte de él es lo único que genera lealtad a la empresa.

 

Fuente:

https://www.entrepreneur.com/article/268428

Busqueda
Twitter